De madrugada, en medio de una noche gélida y lluviosa, la prensa de Vega de Tera reventó un 9 de enero de 1959 provocando una pantanada que se llevó por delante las vidas de 114 vecinos de la localidad de Ribadelago. Después de una espectacular operación de rescate, en la que participaron voluntarios llegados de todo el país, solo se recuperaron 28 cadáveres.

Sesenta años después, la localidad de Ribadelago rememora hoy una tragedia que marcó para siempre el destino del pueblo y de todas y cada una de las familias del pueblo.

Una misa por los fallecidos, una ofrenda floral en el monumento que recuerda a las víctimas y una jornada de convivencia servirán para conmemorar una tragedia que más de medio siglo después sigue muy presente en la memoria colectiva de todos los zamoranos.

Una jornada que un año más tendrá un cierto aire reivindicativo puesto que no se han cumplido las medidas compensatorias anunciadas por los diferentes gobiernos, entre las que siempre ha destacado la construcción de un centro de la memoria que sirviera para recordar a las víctimas y sus familias y para explicar a las generaciones futuras qué paso aquella trágica noche del 9 de enero de 1959.