Braganza se convierte del 1 de diciembre al 6 de enero en una Tierra de Sueños y Navidad, una propuesta de la Cámara Municipal de esta localidad portuguesa que incluye numerosas actividades lúdicas, culturales y deportivas.

La plaza de Camoes, en el centro de la ciudad, es también el centro de operaciones de las acciones navideñas. En ella se coloca una gran pista de hielo  natural cubierta, de más de 300 metros cuadrados, que esta año, como novedad, incluye un funtrack, un corredor de hielo para acceder a la pista, a la que se puede entrar pagando 1 euros.

Otra de las novedades es que el mercadillo navideño, en el que existen productos gastronómico típicos de la época, es cubierto lo que permite mantenerlo caldeado y hace más cómodo asistir a los conciertos programados, según explicó este viernes Miguel Abrunhosa, responsable de la organización.

En la plaza de Camoes se encuentra también la casa de Papa Noel y atracciones infantiles como una noria, un carrusel y un columpio navideño.

Las actividades deportivas tienen también su hueco en la Navidad de Braganza, con una vuelta en bicicleta, el día 15 de diciembre, y la segunda edición del trail urbano nocturno y la caminata a pie, el día 22, ambas solidariarias.

Teatro, exposiciones, conciertos, actividades infantiles, talleres y un belén viviente forman parte de la programación para vivir la navidad en Braganza, en una iniciativa que es “uno de los mayores atractivos de Portugal en la temporada navideña”, añadió.

El tirón que estas actividades tienen para los españoles ha sido recogido por los organizadores de la feria que, este año, han decidido prolongarla hasta el 6 de enero para poder celebrar también la llegada de los Reyes Magos en la tarde de ese mismo día.

Abrunhosa destacó la importancia de estas actividades navideñas y la atracción que suponen para muchos turistas de zonas cercanas. Prueba de ella, añadió, es que más mil turistas visitaron el año pasado en el mes de diciembre las oficinas de información turística de Braganza, lo que supone un crecimiento del 24% respecto al mismo periodo del año anterior, y el 66% de los turistas, apuntó, son españoles.

La plaza de Camoes, donde se concentra buena parte de la actividad, recibió en la pasada Navidad a más de 70.000 personas y cerca de 17.000 utilizaron el aparcamiento subterráneo que hay en ella.