AFA Zamora ha participado de nuevo en el Congreso Nacional de Alzheimer organizado por la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA), una cita anual que alcanza su octava edición y cada año reúne a representantes de toda la estructura confederal, voluntarios y profesionales de las más de 300 Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras Demencias que día a día luchan por mejorar la situación de las familias afectadas, así como profesionales que prestan sus servicios en otros recursos sociosanitarios.

Mª del Carmen Pita, neuropsicóloga investigadora, ha realizado la ponencia ‘Mejoras en el diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer mediante la correlación entre el genoma y la actividad cerebral’; así como la exposición oral de una comunicación tipo póster con el mismo contenido, que tuvo el privilegio de realizar ante la reina emérita Dña. Sofía, siendo una de las tres comunicaciones escogidas para ello.

Los resultados expuestos son fruto del proyecto denominado ADEEGWA, aprobado por el Poctep con la cofinanciación del FEDER a través del Programa Interreg España-Portugal 2018-2020. Una investigación que se encuentra en su fase final y está siendo desarrollada en conjunto por AFA Zamora, el Instituto de Patologia e Imunologia Molecular da Universidade do Porto (IPATIMUP), el Grupo de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Valladolid (GIB) y la Associação Portuguesa de Familiares e Amigos de Doentes de Alzheimer.

De esta forma, Carmen Pita presentó el estado actual de este estudio que intenta establecer la relación entre datos genéticos (muestras de mucosa bucal) y registros de la actividad eléctrica del cerebro (electroencefalogramas), con el fin de avanzar en la clasificación de los diferentes estadios, crear una herramienta de diagnóstico precoz, y poder desarrollar métodos terapéuticos de intervención temprana.

Como datos socioeconómicos significativos, la investigadora destacó la prevalencia de mujeres afectadas, alcanzando el 70 % de la muestra, y más de un 20 % de pacientes con antecedentes familiares directos. El estudio también ha dejado patente, una vez más, la necesidad de avanzar en el diagnóstico precoz, ya que existe una media de cuatro años de desfase entre la edad de diagnóstico y la de primeros síntomas.