Con “amigos” así no hacen falta enemigos

Existe un dicho popular que refleja algo así como que “con amigos como éstos no te hacen falta enemigos”, aludiendo a que, en determinadas ocasiones, alguna persona ó personas de quienes esperas algo, ó que con los que tienes una determinada relación, te pegan una puñalada trapera y por la espalda dejándote más que tocado; siendo, además, los que peor se portan y más daño hacen…Ahora traslademos y hagamos la comparación de todo ello a un momento concreto y puntual de nuestro deporte:

El pasado sábado día 10 el partido de Asobal entre el MMT y Benidorm tenía designada una pareja arbitral del colegio castellano-leonés. Merino Mori y Moyano Prieto son sus nombres, venían desde Valladolid. Fíjense que quien podía verse “un tanto mosca” a priori por la designación pudo ser la expedición alicantina. Otras veces ha pasado, y por desgracia seguirá pasando en alguna que otra especialidad deportiva…PUES sucedió lo contrario, absolutamente todo lo contrario…

1ª PRECISION: Antes que nada, quiero que vaya por delante un hecho inobjetable, rotundo y claro. Para que nadie se llame a engaño y pueda lanzar sus dardos, que en esta ciudad somos muy dados a eso, y más desde el anonimato: el MMT no perdió ante Benidorm por la actuación arbitral, fue derrotado simple y llanamente porque fue inferior a su rival en casi todas las facetas del juego. Ello no es óbice para poner, bajo nuestro punto de vista, los puntos sobre las íes referente a la actuación arbitral…..

2ª PRECISION: Merino Mori y Moyano Prieto pareció que vinieron a pitar, en vez desde Valladolid, desde la playa de Benidorm. Especialmente a lo largo del segundo tiempo. Y hubo un par de detalles que los delatan. En el primer tiempo ya habían tenido sus cosas, pero nada del otro mundo, nada especial…

En el segundo, al margen de invalidar varios lanzamientos, hasta 4, de Octavio que acabaron en gol por presuntos pasos ó por señalar un golpe franco previo que más de una vez pudieron evitar perfectamente…Al margen de anularle otro a Raúl Maíde, que fue de manual y sin nada raro de por medio; pitaron pasos…Su error más grave fue señalar una descalificante a Gastón Mouriño mediado el segundo acto que sí, puede ser falta, sí puede ser exclusión si ellos quieren…pero encima sacarle la roja y que no pueda volver a jugar en el partido ya fue excesivo, muy excesivo…Entre otras cosas porque el MMT, que ya por entonces no estaba jugando demasiado bien, se terminó por descentrar del todo…

Y el error de esa jugada tuvo resonancia, una repercusión mucho mayor, y los susodichos Merino Mori y Moyano Prieto quedaron retratados del todo, cuando unos 10´ después, el dorsal 27 visitante, de apellido Calderón, realizó una acción bastante parecida sobre el local Ander Iriarte. Siguiendo un criterio idéntico debía de haber llegado la falta, la exclusión y la consiguiente descalificación…¡¡¡pues no pitaron ni falta¡¡¡, ahí se cubrieron de “gloria”…

No sé si es que como estaba el presidente de la Federación Española presente querían quedar como objetivos y anticaseros; no sé si fue porque el técnico visitante, Zupo Esquisoaín, es un viejo zorro que se las sabe todas y, por ejemplo, les reclamó presuntos pasos, especialmente de Octavio, media docena de veces al menos en el partido; y como en un personaje de muchas tablas y amplísima experiencia le terminaron por hacer caso…hasta cuando no era infracción……Repito, no lo sé. Desconozco el por qué de esas decisiones…..Insisto, cuando el MMT se había labrado a pulso la derrota con su juego…

Fíjense si con paisanos de Autonomía como éstos es mejor que no vuelvan a pisar por aquí, que sus errores y su “mala conciencia” quedaron destapados que en el último minuto del partido se les vio por completo el plumero: a 51´´ segundos del pitido final, ya con el resultado totalmente decidido, señalan exclusión por 2´ minutos del mencionado dorsal 27 de Benidorm, Calderón, por una acción que no nos pareció ni falta, ni tampoco a otros integrantes del MMT. Será que querrían compensar…Y pocos segundos después señalan una falta en ataque al cubano Pabán, por una acción en la que claramente se movió el defensor zamorano…

De todas formas, y reiterando que la derrota zamorana no vino por los colegiados, uno empieza a sospechar, a intuir, la llegada de “circunstancias llamativas”. Lo que denomino junto a algún integrante del club pistacho “los intangibles”…Una foto que levanta suspicacias…Algunas actitudes un tanto sospechosas…..Si le juntas este capítulo y el título de esta columna (“con amigos así no se necesitan enemigos”), pues que cada uno de ustedes saque sus propias conclusiones. Las mías aquí han quedado reflejadas, de puño y letra…