El varapalo sufrido por el Caja Rural el pasado fin de semana en la Ciudad Deportiva, cuando terminó perdiendo por 3 a 4 un encuentro que ganaba 3 a 1, no puede minar en lo más minino la moral de las amarillas, ya que el equipo de Nacho Merino luchó lo indecible hasta el final del encuentro para que los tres puntos quedaran en Zamora.

Esa premisa de trabajo, lucha y entrega incondicionales son las bases que el entrenador zamorano ha afianzado durante los entrenamientos semanales, con el fin de que el próximo domingo en Burgos, ante el Nuestra Señora de Belén, las jóvenes jugadoras del Amigos del Duero continúen su dinámica de gran juego.

El míster zamorano está convencido “de la superioridad amarilla para el encuentro del domingo”, aunque también tiene claro que los condicionantes extradeportivos también mandan en un partido y enfrentarse a un rival más curtido en esto del futbol siempre es  complicado.

El equipo de Burgos es un rival difícil por su intensidad y buen hacer durante todo el encuentro, sin darse por vencido en ningún momento, por lo que las amarillas no pondrán tener ningún periodo de relajación, ya que lo pagarían muy caro.

Nacho y sus chicas solo piensan en los tres puntos que hagan cambiar la dinámica de resultados ya que de juego y trabajo el equipo va por un camino inmejorable.