Hasta de cinco ocasiones muy claras dispusieron las chicas de Nacho para poder sentenciar el encuentro que esta mañana midió en Burgos al Nuestra Señora De Belén y al Amigos del Duero. La fortuna no estuvo con el bando zamorano y las burgalesas lograron dar la vuelta a un marcador que se le había puesto en contra.

El equipo amarillo saltó al campo de la mejor manera posible, dando una lección de juego y de futbol a sus rivales. Los primeros veinticinco minutos de partido fueron un total monólogo de un Amigos del Duero que se mereció llevarse el encuentro, pero no fue así.

De hecho, cuando se rondaba la media hora de partido llegó el gol de Bea al trasformar un claro penalti sobre Teresita. Un cero a uno que hacia algo de justicia a lo visto hasta ese momento sobre el césped.

A partir de ese momento las de Nacho se asustan, le entra miedo a ganar y se meten en su área. Las burgalesas aprovechan para hacerse con el control de partido, pero sin crear ocasiones claras para marcar, excepto un cabezazo a la salida de un córner que se va desviado.

La segunda parte comienza como la primera, con el Amigos del Duero mandando sobre el césped y con la frescura que le da el paso por el vestuario. Son los minutos clave para sentenciar la contienda, y las amarillas disponen hasta de cinco ocasiones claras para matar el encuentro, en las botas de Bea, Teresita y Cynthia.

El segundo gol no llegaría y el equipo zamorano se va echando para atrás poco a poco al aparecer el miedo a ganar de la primera parte. Las de Ntra. Sra. De Belén huelen la sangre y se tiran a la yugular del Amigos del Duero. Primero trasforman un penalti y más tarde con un tiro desde la frontal del área las de Burgos le dan la vuelta al marcador en pocos minutos.

Hasta el final las amarillas han sido un querer y no poder. Buena actitud, gran trabajo, pero faltaba la cabeza fría. A un con todo, el equipo de nacho dispuso de dos ocasiones en los minutos finales para equilibrar la contienda, pero cuando un equipo está como el zamorano, la suerte le da la espalda y el balón se niega a entrar.

El míster zamorano se encontraba contrariado al término del partido. Por un lado alababa el trabajo de las suyas, que en ningún momento se han dado por vencidas, pero se encontraba disgustado por no saber matar el partido cuando lo habían tenido en sus manos, pesándole en demasía la ansiedad de verse ganadoras. “No hemos sabido mantenernos con la cabeza fría cuando lo necesitábamos, hemos corrido más de lo necesario en ayudas a las compañeras que realmente lo que hacía era perjudicarnos, perdiendo de esta manera el sitio en el campo”, atestiguaba Nacho Merino. “El estado anímico nos ha superado hoy y no nos ha dejado reaccionar”, finalizaba el míster amarillo.