Técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios trabajan en el lugar del siniestro desde esta mañana para averiguar lo ocurrido

Un enjambre de operarios y técnicos rodeaba este miércoles los vagones descarrilados del Alvia accidentado ayer martes a las cuatro de la tarde en las inmediaciones de la localidad zamorana de La Hiniesta. Mientras una parte de los trabajadores se afanan en arreglar las vías y comenzar los trabajos para empezar a retirar los restos del siniestro, otros han comenzado las pesquisas para saber qué paso ayer en el paso a nivel y cómo se produjo la tragedia, que hay que recordar que se ha saldado con dos muertos, un heridos grave y seis heridos leves.

Entre los desplazados a la zona esta mañana estaban varios técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, que han prestado especial atención a las circunstancias que dieron origen al accidente. Sobre el terreno, han podido comprobar como el vehículo conducido por el vecino de Palacios del Pan fallecido golpeó contra una de las biondas que protegen el paso a nivel para después salir despedido contra la valla que protege el paso del tren, que esta mañana aparecía totalmente destrozada y arrancada de cuajo de sus fijaciones al suelo.

Sobre el terreno han podido comprobar también que no existen huellas apreciables de frenada, por lo que al parecer el coche se precipitó sobre las vías sin disminuir su velocidad.

La violencia del impacto del tren contra el vehículo fue de tal magnitud que esta mañana todavía aparecían restos del coche y de su carga a lo largo de un largo trayecto de al menos ciento cincuenta metros.

En paralelo a la investigación que realice la Comisión de Accidentes Ferroviarios, el Juzgado de Zamora abrirá otra causa para determinar también las causas del suceso y las posibles responsabilidades.