El Ayuntamiento considera que la reacción del Obispado de Zamora con respecto a la polémica suscitada por la no celebración del Corpus en la Plaza Mayor de la capital ha sido “desproporcionada”.

Así lo ha asegurado este martes la concejala de Cultura, María Eugenia Cabezas, que no ha ocultado su disgusto por las duras manifestaciones realizadas ayer por el Obispado en relación a que “tomaban nota” de lo sucedido.

Cabezas ha explicado que los libreros solicitaron antes que el Obispado la Plaza Mayor para ese domingo “y no caímos en que ese día se tenía que celebrar el Corpus en el mismo sitio”.

Para solucionar la coincidencia, el Ayuntamiento, explicó la concejala, ofreció al Obispado cualquier otro espacio público disponible, oferta que ayer rechazó para reducir todos los actos correspondientes al Corpus a la plaza de la Catedral.

A pesar del conflicto de este año, la concejala se mostró dispuesta a seguir colaborando con normalidad en próximos años, en los que la Plaza Mayor estará libre de nuevo.