El teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zamora, Antidio Fagúndez, ha hecho este Domingo de Resurrección un balance positivo de la Semana Santa que acaba de terminar. El hecho más lamentable ha sido, sin duda, la suspensión de la procesión del Silencio por culpa de la lluvia, aunque a la vista de las previsiones que se hicieron públicas estos días, hay que considerarla casi como un mal menor.

Fagúndez ha destacado el trabajo por los trabajadores municipales a lo largo de los últimos diez días. A lo largo de los 42 kilómetros de recorridos procesionales, se han tapado y destapado 4.430 señales de tráfico, se han movido 4.960 vallas, se han recogido 640.000 kilos de basura y 55.000 personas han utilizado los baños portátiles.

La Policía Local ha recibido en estos días 583 llamadas, 53 de la cuales fueron por emergencias sanitarias. Se produjeron 27 accidentes de tráfico y el 12% de las pruebas de alcoholemia resultaron positivas.

Aunque los datos sobre afluencia de público son provisionales, se calcula que la capital ha recibido en estos días más de 150.000 personas.