El Balonmano Zamora pondrá mañana rumbo a Valencia para disputar el sábado el primer partido de la fase de ascenso a Asobal contra el equipo local, el Puerto Sagunto. Un partido que ambos equipos, viejos conocidos de pasadas batallas deportivas, jugaran a cara de perro en un intento de lograr una plaza en la gran final del domingo.

Los «pistacho» se enfrentan de nuevo al reto de luchar por el ascenso a la máxima competición nacional del balonmano español. Un sueño, el de la Asobal, al que los jugadores del Balonmano Zamora no renuncian por mucho que sean conscientes de la dificultad del reto. Para Fernando, uno de los puntales defensivos del conjunto zamoranos, está claro que “ellos son un equipo muy fuerte, que además juegan en casa, con el apoyo de su público; pero esto no son matemáticas y llevamos tres semanas preparando este partido, vamos con muchas ganas y con el objetivo de hacerles daño y pasar a la final”.

Los planes con vistas al partido del sábado pasan, de nuevo, por “correr, correr y correr, llevar al Puerto Sagunto a un balonmano que les resulte incómodo” y que la presión y la responsabilidad “sean un factor en su contra”, señala Fernando.

Para el técnico pistacho, Leo Alvarez, la clave del partido volverá a ser la intensidad. “Si somos capaces de competir durante todo el partido, de minimizar los bajones de juego, de presionar siempre al contrario, hay posibilidades de ganar, incluso a Puerto Sagunto”.

El equipo, a la vista de la ambición con la que ha entrenado estas tres semanas desde el final de la liga regular, no parece conformarse con haber llegado a la fase de ascenso. “Han entrenado con mucha ilusión, han trabajado muy duro pensando en hacer un partido intenso frente al rival, para nada he tenido la sensación de entrenar a un equipo que se vaya a conformar con estar; vamos para competir”.