Dos partidos le quedan al Balonmano Zamora para certificar el que este año era el principal objetivo del club pistacho, asegurar su participación en la fase de ascenso a la Liga Asobal. Por el momento, el club de Leo Alvarez ocupa una de las plazas que dan derecho a estar en el play off, pero Antequera y Cisne no están del todo descartados y serán decisivos los resultados de estas dos jornadas.

Por el momento, el Balonmano Zamora tiene este sábado la oportunidad de cerrar su pase al play off en Pontevedra ante un Club Cisne al que a toda costa hay que distanciar puntuando en tierras gallegas. La victoria colocaría al Balonmano Zamora en la fase, el empate obligaría alos pistacho a mirar hacia Antequera.

Una derrota dejaría al equipo zamorano una última bala en el partido de dentro de dos semanas en el Angel Nieto, donde los de Alvarez se enfrentarán a Puerto Sagunto.

El equipo zamorano está convencido de que puntuar en Pontevedra es posible, aunque son conscientes de que en esta fase del campeonato todos los equipos se juegan algo. Para Alvarez la clave del partido será conseguir que el “equipo sea competitivo durante todo el partido” ante un Cisne que será “muy agresivo y muy intensos en casa”.

Para el entrenador pistacho el partido de mañana también será, como en el caso de Agustinos, “a cara de perro”, en el que los gallegos pondrán sobre la cancha todos los recursos posibles para puntuar, “juego duro, juego limpio, y juego sucio, todo lo que haga falta”.

El ambiente será difícil y será “necesario hacerlo todo muy bien” para sacar algo positivo de tierras gallegas.

Dalmau y Jaime serán prácticamente bajas seguras para Cisne y no está claro que puedan jugar la última jornada.