Bragança celebra del 21 al 26 de febrero una nueva edición del Festival del Botillo y las Casulas que se une al Carnaval de los Caretos, una oportunidad para conocer “la gastronomía más auténtica y lo mejor del patrimonio cultural” de la región de Tras-os-Montes, según explicó este martes el presidente de la Cámara Municipal de Bragança, Hernani Dias, durante la presentación llevada a cabo en la sede de la Fundación hispano lusa Rei Afonso Henriques.

Promovido por la Cámara Municipal de Bragança y organizado de forma conjunta con la Unión de Fregesías de Sé, Santa María y Meixedo, la Cofradía del Butelo y las Casulas y la Academia Ibérica de la Máscara, el evento cuenta con el apoyo de 40 entidades de Portugal y España.

La plaza de Camoes de Bragança es el centro neurálgico de la celebración. En ese punto se colocan tradicionales puntos de venta de fumeiro, con especial atención al botillo, y productos regionales. Además,  acoge también demostraciones gastronómicas a cargo de varios chefs y actividades culturales para los más pequeños.

En el mismo lugar, se instalará una tasca para degustación de fumeiro y otros productos típicos con animación permanente y una exposición de esculturas realizadas por alumnos de Bragança.

El festival incluye también una semana gastronómica en torno al botillo y las casulas, que este año cuenta con 33 restaurantes en los que durante esa semana se pueden encontrar menús especiales relacionados con esos productos típicos de la gastronomía portuguesa.

La edición de este año promueve también un maratón BTT dedicado al botillo y las casulas, el día 23 de febrero.

Pero, además, el tradicional carnaval de los caretos abandona este año el medio rural para aproximar a Bragança toda su riqueza etnográfica.

El día 22 de febrero se celebrará un desfile por las calles de la zona histórica, con caretos y máscaras tanto de España como de Portugal. Al final del mismo se celebrará en la plaza Cavaleiro de Ferrerira la tradicional quema del diablo, una figura de siete metros de altura que se incendia de forma simbólica con la presencia de los caretos.

El carnaval de los caretos termina el 26 de febrero en las calles del centro histórico donde el Diablo, la Muerte y la Censura toman las calles, recreando una tradición centenaria de la ciudad de Bragança.