Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente el domingo 7 de octubre, Cáritas Diocesana de Zamora urge “poner fin a la lacra de la precariedad laboral que caracteriza al actual mercado de trabajo”, uniéndose así a la reivindicación de otras organizaciones de la Iglesia.

Cáritas Diocesana de Zamora se une a esta campaña celebrando este día con los alumnos del curso de “Limpieza de superficies y mobiliario de edificios y locales”. Durante la jornada los participantes dedicaron la mañana a trabajar de forma individual y grupal, con la ayuda de diferentes materiales de reflexión, sobre el Trabajo Decente. Además, analizaron la situación del mercado laboral actual para concluir con la lectura del manifiesto por la Jornada Mundial del Trabajo Decente.

Las entidades promotoras de la iniciativa, “Iglesia por el Trabajo Decente”, lanzan tres propuestas para avanzar en un nuevo modelo:

-Configurar un sistema económico que conciba el trabajo como un bien para la vida, donde el centro sean las personas y el medio ambiente, y que fomente la conciliación con la vida familiar a través de unas relaciones laborales más justas, igualitarias, solidarias y sostenibles.

-Reclamar el compromiso de los poderes públicos con la construcción de un sistema económico y laboral más justo. Para ello, urge derogar las normas que precarizan la vida de las personas, favorecer el acuerdo mediante el diálogo social y asignar partidas presupuestarias de apoyo a la creación o la transformación de empresas que desarrollen estos criterios y generen prácticas laborales acordes con la dignidad de todos los trabajadores y trabajadoras.

-Dar visibilidad a aquellas empresas que en su actividad cotidiana están desarrollando estos criterios.

El Manifiesto concluye con una llamada a las entidades promotoras de la iniciativa “Iglesia por el Trabajo Decente” a animar a participar a la comunidad cristiana en actos reivindicativos que promuevan la igualdad en el acceso al trabajo decente y a apoyar aquellas realidades laborales que favorecen el trato de dignidad y justicia que todas las personas merecen.