El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, lanzaba el pasado viernes un titular demoledor al manifestar que “no es razonable dar servicios en pueblos con 50 personas”. A este respecto, desde COAG le han recordado hoy que, como dice uno de los lemas del movimiento por la España Vaciada “Ser de pueblo no resta derechos”. Si siguiéramos la lógica manifestada por Igea, señalan, “si no es razonable dar servicios públicos en pueblos pequeños, tampoco lo es que los vecinos sin acceso a servicios públicos paguen impuestos”.

La afirmación del vicepresidente de la Junta, realizada precisamente a la vez que miles de ciudadanos del medio rural de Castilla y León y de toda España clamaban por la igualdad de acceso a servicios básicos como paso indispensable para mantener la población en el territorio, es una declaración de intenciones que adquiere mayor dimensión tras conocerse que la Consejería de Sanidad trabaja para crear los “consultorios rurales de agrupación”, eufemismo bajo el que se oculta un desmantelamiento progresivo de la asistencia sanitaria en el medio rural, en la que desaparecerían médicos y consultorios, otros serían atendidos por personal de enfermería e, incluso, mediante consultas telefónicas.

A partir de las declaraciones y los planes que se van conociendo no queda ninguna duda de lo que en el medio rural hace tiempo se viene temiendo: la mayoría de nuestros políticos no creen ni en los pueblos ni en su futuro ni en el de sus habitantes.

La situación por la que atraviesa el medio rural es consecuencia de décadas de abandono y de políticas equivocadas en el sector agrario; nuestros representantes políticos han apostado por un modelo economicista radicalmente opuesto del modelo social agrario que propugna nuestra organización COAG.