El pasado lunes, los colectivos leonesistas Ciudadanos del Reino de León, Nós Terra Maire y la Plataforma por el Futuro de la Región Leonesa enviaron una carta a las secretarias generales de los diferentes partidos políticos con representación en las instituciones zamoranas, con la que invitaban a meditar sobre sus actuales posturas o inacción ante los recientes acontecimientos derivados por la aprobación de diez mociones proautonomía en sendos ayuntamientos de la provincia de León.

A juicio de los colectivos leonesistas que han remitido la carta a las formaciones políticas zamoranas, «la autonomía de la Región Leonesa es plenamente constitucional y debida para acabar con la discriminación que sufren las provincias de Zamora, León y Salamanca con respecto a las demás regiones históricas, que sí son comunidades autónomas, además de ser una cuestión urgente e ineludible para la supervivencia de esta Región y sus habitantes».

En este sentido los leonesistas esgrimían que «es inadmisible que desde la formación de la autonomía birregional hasta el año 2019, la Región Leonesa haya perdido 156.148 habitantes, frente a los 37.014 que han perdido las seis provincias castellanas, siendo la región leonesa la que más se ha despoblado en términos absolutos y porcentuales en toda Europa occidental en las últimas décadas.»

Para los leonesistas «es urgente admitir, por parte de todas las fuerzas políticas y sociales que la Comunidad Autónoma de Castilla Y León es el problema, una comunidad autónoma enorme y deslavazada más grande que Portugal y que otros 19 estados europeos, desvertebrada y despoblada, incapaz de gestionar y prestar servicios a todo el territorio y a toda la población sujeta administrativamente a ella, que ha creado un centralismo artificial, que nada tiene que ver con la función de descentralización y vertebración que se le supone a una comunidad autónoma. Una comunidad fallida e impuesta sin refrendo de la población, que intenta, además, consolidarse manipulando la historia y las dos identidades históricas de sus habitantes, la leonesa y la castellana, ocultando la leonesa».

«Es hora de tener un autogobierno que nos permita gestionar nuestros recursos en igualdad con el resto de las regiones históricas de España, y contribuir en igualdad de condiciones al bienestar y desarrollo del conjunto del estado; y la autonomía es el instrumento para ello» concluían.