La Consejería de Sanidad, a través de los Servicios Oficiales Farmacéuticos del Servicio Territorial de Sanidad, se encarga de hacer el análisis higiénico-sanitario de las piscinas de carácter público de Zamora. Esta temporada, la provincia cuenta con 62 piscinas descubiertas y 5 piscinas climatizadas de uso público. El objetivo de los controles sobre el agua y las instalaciones es que los zamoranos disfruten de unas piscinas en condiciones óptimas, sin poner en riesgo ni su salud ni su seguridad.

En las piscinas descubiertas se realiza una vigilancia inicial de las instalaciones en la que se valoran los siguientes parámetros: dotación, mantenimiento, condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad del entorno y de los vasos de la piscina antes de su llenado al comienzo de la temporada estival. En el caso de que el agua no proceda de una red de abastecimiento, el responsable de la piscina tiene que hacer una analítica preliminar para comprobar la calidad sanitaria del agua.

Además de la vigilancia inicial, también se efectúa una vigilancia de verificación una vez que las piscinas se abren al público. Estas acciones consisten en inspecciones de las condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones y de seguridad de las mismas, además de una serie de controles sobre el pH, el desinfectante residual, la turbidez, la trasparencia o el tiempo de recirculación.

Estas inspecciones se realizan con una periodicidad mensual durante el tiempo que se encuentran abiertas al público, sin menoscabo de todas aquellas que los Servicios Oficiales Farmacéuticos consideren necesarias.

Finalmente, las piscinas climatizadas también son controladas por los Servicios Farmacéuticos Oficiales una vez al mes, con el objeto de vigilar el cumplimiento de la normativa de aplicación.