Cuando se sabe el diagnóstico, la solución es más viable… o no?

Cuando se lleva más ó menos un mes de competición de liga ya se intuye, ó más claramente se sabe, cuál es la situación, lo que le pasa, deficiencias y virtudes que ofrece el Zamarat en esta su séptima comparecencia en la Liga Femenina de baloncesto, actual Liga Dia por aquello del patrocinio.

Las naranjas han disputado ya seis partidos y, al margen de la odisea que significó el trabajo de la pretemporada sin poder pisar el Angel Nieto y sin tampoco disponer de las canastas correctas, esas confrontaciones dejan entrever algunas cosas claras y crudas en su realismo; bien sea porque se observan en vivo, bien porque en algún caso se pudieron ver a través de la pantalla de un ordenador, en la página web de la F.E.B…

El Zamarat está disponiendo de sólo 7 jugadoras por encuentro; la presencia de las canteranas que completan las actas (María Montalvo, Esther Martín, Sara Hermosa y Paula de la Fuente) suele ser meramente testimonial, ya que se pueden contar los segundos que han estado en pista; así lo está decidiendo el técnico. Si además de esto 2 de esas 7 jugadoras no están respondiendo a las expectativas, una porque no parece estar a su mejor nivel físico, la otra porque no demuestra el gen competitivo habitual de sus compatriotas, pues resulta que Lucas Fernández está poniendo en pista a sólo 5 jugadoras por partido. Y eso se nos antoja una losa descomunal, no hay cristiano que lo aguante…

Las tres jóvenes nacionales están cumpliendo: Marina Lizarazu es la que lleva el timón, está a un gran nivel y “más vale que no se constipe” por el bien del equipo y sus resultados; Celia García hace muy bien su trabajo, a veces ingrato, y lo da todo en la pista; Ainhoa López, pese a que aún no hemos visto su mejor cara, atisba cosas muy interesantes; yo me niego a creer que una jugadora que tiene el curriculum internacional en categorías inferiores que tiene…no haya expuesto más de lo que le hemos visto…

Y luego están las dos norteamericanas. Briana Butler es una auténtica tiradora, a veces, como con Logroño entran, otras, como el sábado pasado, no tanto; pero trabaja mucho y está jugando a buen nivel. Especial y remarcable resulta el caso de Alisia Jenkins, que encabeza el MVP, la jugadora más valorada de la competición hasta el momento, con 21,5 puntos de media y habiendo rebasado a estrellas como Paola Ferrari ó Angel Robinson. Totaliza 18 puntos por partido, más de 9 triples, más de 5 faltas recibidas, en más de 35´ minutos jugados de media caja jornada.

PERO…..las estadísticas, los números, resultan contumaces, demoledores y clarificadores de la situación, por lo que el diagnóstico está más que evidente: el Zamarat es el equipo menos valorado de toda la Liga Dia, el único que está por debajo de los 50 puntos/créditos de media. Es el segundo peor equipo en media de anotación total y porcentaje de acierto en canastas de 2 puntos; el tercero peor en triples y el quinto peor en tiros libres. Va bastante bien en rebotes, es el 8º en ese apartado, y hasta 9 equipos pierden más balones que las naranjas.

La cosa está clara, bajo mi humilde punto de vista. Primero, este equipo necesita como el comer, como el respirar ó imaginen lo que a ustedes les parezca oportuno, una jugadora interior…por lo menos, si no dos; no por el tema rebotes, que las que están lo hacen muy bien, sino por rotación, frescura física e intimidación a las interiores contrarias. Segundo, no se puede estar actuando todo lo que resta de temporada con sólo 5 jugadoras; me gustaría, repito e insisto, desearía que las otras 2 llegasen al nivel de sus compañeras, la situación se aliviaría muy mucho. Y tercero, es evidente que el nivel a aciertos únicamente se consigue con trabajo, con entrenamientos y con crecimiento deportivo, tanto individual como colectivo…

No tengo la menor duda que eso, entrenamientos, ganas, trabajo, no van a faltar. Me consta que en todos los sectores del club es el planteamiento que está diseñado. Esa es la línea a seguir. Por otra parte, no se nos puede olvidar que, en un momento dado, en el mercado invernal, ó en cualquier otro momento, se puede ver de intentar tirar de la chequera y aportar algún refuerzo; el tiempo lo dirá. Hecho el diagnóstico, y conocida la situación, habrá que trabajar para poner el remedio.

Todo lo que sea por intentar que la temporada no transcurra igual de angustiosa y agobiante que la anterior.