La tarde del pasado 27 de marzo la Alhóndiga fue la sede de una conferencia titulada “Estrés y cáncer. Cáncer y estrés”. La impartió un ponente identificado como José Luis Torres, del que no existen datos ni de formación ni de su trayectoria laboral. Esta mañana, en el Colegio Oficial de Médicos, el expertos en sectas y pseudoterapias, el zamorano Luis Santamaría ha denunciado dicha conferencia y ha anunciado la presentación de sendas denuncias ante la Policía Nacional y ante la Consejería de Sanidad.
Santamaría ha puesto en duda la formación académica y profesional de conferenciante y ha desvelado las frases más significativas de aquella conferencia gracias a una grabación de la misma en una larga intervención en las que ha desvelado las afirmaciones más sorprendentes. “Cuento con una grabación sonora de la conferencia y un informe escrito de resumen de la misma que pongo a disposición de los medios de comunicación, después de haberlos hecho llegar a la Policía Nacional y al Servicio Territorial de Sanidad de la Junta de Castilla y León en Zamora, organismos ante los que he denunciado lo que allí se dijo. Me consta que se está investigando actualmente. También he hecho llegar el informe al Colegio de Médicos de Zamora y a la delegación en nuestra provincia de la Asociación Española Contra el Cáncer, cuyos representantes me acompañan, además de a la Organización Médica Colegial de España y a la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas, de ámbito nacional.
Paso a resumir las barbaridades más significativas que se dijeron en esa conferencia titulada, lo recuerdo, “Estrés y cáncer. Cáncer y estrés”, ante una audiencia de unas 50 personas, la mayor parte de avanzada edad, y algunos de ellos, obviamente, enfermos oncológicos.
En el cáncer, “la clave son las emociones, cómo vivimos nuestra vida, y la familia”. Una idea repetida varias veces, como cuando dijo: “el origen del cáncer es emocional”. Además, “el cáncer no es más importante que ninguna otra enfermedad”. No sólo eso, sino que dijo lo siguiente: “¿El cáncer mata? ¡No! No. Y hay varios casos de los que tengo conocimiento directo… El cáncer no mata, mata el miedo… ¿Quién de nosotros no tiene miedo?… Todos tenéis o habéis tenido miedo y no sois felices; de ese conflicto nace la enfermedad”.
Y en torno al cáncer “se ha montado un negocio, se intenta acosar a través del miedo para que consumamos”. De hecho, dijo que los laboratorios de la Seguridad Social se llevan “una pasta” de las sesiones de quimioterapia.
El ponente desacreditó el sistema sanitario y las herramientas y procedimientos médicos. Afirmó que “fallan los aparatos a la hora de diagnosticar”, y por eso dio “pautas” y “normas” para interpretar los diagnósticos, llegando a decir: “podéis tener certeza de que eso no es real. Los equipos de medición fracasan muchas veces”. Repetidamente llamó a la desconfianza ante los resultados de los análisis y diagnósticos.
No sólo eso. También atacó las pruebas preventivas y de diagnóstico precoz del cáncer. Una perla: “radiar las mamas implica degenerar las mamas. Y pueden aparecer nódulos, necrosamientos, etc.”. Incluso dijo: “Hay que tener cuidado; yo he recibido hace muy poco una carta de la Seguridad Social para que me haga una prueba de colon… es que esto ya es el asalto. Tengo pacientes que cuando comienzan a darse quimio, empieza un acoso del sistema brutal”. Ah, ¡tiene pacientes! ¿Acaso es médico? Y, por lo que se vio en la conferencia, tiene pacientes en Zamora. ¿Dónde los recibe o los trata?
Sí quedó claro cuál es su maestro: el doctor Hamer, un criminal alemán que inventó la Nueva Medicina Germánica. Algo que resumió muy bien José Luis Torres al decir: “el cáncer es un aprendizaje como cualquier otra dolencia”. Una persona educada para reprimir sus emociones, podrá desarrollar un nódulo frío de tiroides. Una mujer que haya perdido un hijo, podrá desarrollar un tumor en la mama izquierda.
Abundando en esta teoría, el conferenciante dijo que “ante un diagnóstico de cáncer en una familia, alguien próximo a ese círculo va a generar otro tumor”. Como es algo emocional, se trata de un mal contagioso.
Y, atención a esto: Torres sugirió abandonar la medicación para poder curarse, siguiendo el ejemplo del doctor Hamer, que “pasó ‘a pelo’ una tuberculosis, dos leucemias… Si se medica se rompe el aprendizaje, se rompe el proceso curativo del cuerpo”.
Además de otras recomendaciones de desobedecer las indicaciones de los médicos. Una muestra: “muchos oncólogos prohíben a sus pacientes tomar la luz del sol… y la luz del sol es lo único que les puede sacar adelante”.
También citó la terapia de las flores de Bach. Y la resumió diciendo que toda enfermedad se produce al fijarnos en nuestro yo, y si no escuchamos nuestra conciencia, “llega la enfermedad”.
Otra pseudoterapia citada como autoridad por José Luis Torres fue la Medicina Tradicional China, asociando las enfermedades a colores y emociones. Así, la agresividad daña a la vesícula biliar, después al hígado y, por último al intestino grueso. La baja autoestima afecta a los huesos y músculos. Y los enfados nos provocan catarros.
Y no sólo se refirió al cáncer. Hablando de la leucemia, dijo que “la leucemia es resultado de un conflicto de territorio entre los padres”.
Si hubiera que buscar una frase para resumir los despropósitos de José Luis Torres, yo escogería ésta: “las enfermedades nos las ganamos a pulso… luego yo solito tengo que resolverlo”. O, con más detalles: “la enfermedad es una oportunidad de aprender lo que estoy haciendo mal, o sea, mi alma no me está mandando una dolencia para castigarme. No, todo lo contrario: para que rectifique el camino”.
Por cierto, el ponente afirmó ser analista y trabajar en la Sanidad y todas sus referencias fueron relativas a Extremadura. Desde la Secretaría General del Servicio Extremeño de Salud me han confirmado que no trabaja allí. Por otro lado, el presidente de la Asociación Española de Técnicos de Laboratorio me ha dicho que no conocen a esta persona.
En suma: al menos cuatro pseudoterapias incluidas en el listado publicado recientemente por los Ministerios de Sanidad y de Ciencia, Tecnología y Universidades: la Nueva Medicina Germánica, las flores de Bach, la cromoterapia y la Medicina Tradicional China. Además de citar otras no incluidas. Baste poner como ejemplo que se calculan en 300 los muertos por culpa de la Nueva Medicina Germánica en España, al abandonar sus tratamientos oncológicos, y más de 3.000 los enfermos fallecidos en toda Europa.
Fue una conferencia puntual en la que se difundieron ideas muy peligrosas que afectan a una población tan vulnerable como son los enfermos de cáncer y sus familias. Pero esto va más allá de lo anecdótico. En el año 2017, como ya hice saber al Servicio Territorial de Sanidad, en la provincia de Zamora hubo al menos 103 actividades de riesgo potencial de divulgación y práctica de pseudoterapias con publicidad. En 2018, el estudio que aún no he concluido arroja la cifra de 134. Es un problema de primer orden, y un problema creciente, y llamo a las administraciones a tomar cartas en el asunto”.