La Hermandad Penitencial de Nuestro Jesús Luz y Vida celebró este sábado el trigésimo aniversario de su fundación recreando en la iglesia de San Andrés, de forma extraordinaria, el acto que cada Semana Santa se celebra en el cementerio de San Atilano, durante la procesión del Sábado de Pasión.

El acto, bajo el título ‘Domine Exaudi, Luz y Vida la oración y la música’ estuvo integrado por las cuatro oraciones que se recitan en el cementerio con la compañía del coro y el cuarteto de la hermandad, dirigidos respectivamente por Manuel Alejandro López y José Luis Rego, según explicó la cofradía.

El acto contó también con la interpretación a la viola de Mario Carpintero, la voz de varios hermanos y la intervención de Vicente Díez, todo ello bajo la coordinación de Antonio Crespo.

Las donaciones recibidas en el acto serán destinadas, a través de Cáritas Zamora, a la colaboración con un sacerdote que mantiene una residencia de ancianos sin recursos en Perú.

El aniversario de Luz y Vida contará también con otra novedad, según fuentes de la cofradía: la salida extraordinaria de la llamada Cruz de los Ausentes, obra del artista zamorano José Luis Alonso Coomonte, que la ha cedido a la Hermandad para esta ocasión. Se trata de una pieza de casi cuatro metros de largo, portada por cuatro hermanos y confeccionada en madera, vendas, vidrio y metal, que hace un homenaje a todos los ausentes de la Semana Santa de Zamora. Será presentada por el propio autor de forma oficial en los próximos días.