Las ganas de bailar pueden con la lluvia, como lo demostraron los aficionados al tango que en la tarde de este sábado se concentraron en la plaza de La Marina para participar en una milonga organizada por la Asociación Cultural de Tango Argentino Danzarín Zamora.

Las parejas iniciaron los primeros pasos pero al poco tiempo tuvieron que parar debido a la lluvia que empezó a caer. Los espectadores se levantaron para refugiarse del agua. Sin embargo, al poco tiempo, cuando cesó la lluvia, el espectáculo se reanudó con todas las parejas sobre la plaza.

La visión de este baile es tan atractiva que los espectadores no dudaron en abrir los paraguas para  seguir las evoluciones de los bailarines incluso cuando volvió a aparecer la lluvia.

Quienes no pudieron realizar la actividad prevista fueron los integrantes de Capitonis Durii que, precisamente debido a la tormenta, tuvieron que suspender el pasacalles previsto. Los gigantes apenas salieron unos metros desde su sede, mientras las gigantillas y el grupo de música que las acompaña dieron una vuelta hasta la plaza de Alemania para volver a paso rápido hasta el punto de partida.