El belén napolitano de la Catedral luce este año más espectacular que nunca. Despuñes de once años, este nacimiento sigue sorprendiendo por la belleza de sus figuras y sus dimensiones. En esta ocasión, a las más de 120 figuras de otros años, hay que sumar además, otras tres llegadas directamente de Nápoles la pasada primavera.

Como explicó este miércoles Tomás Fernández, presidente de la asociación Amigos de la Catedral, que es la encargada de su montaje y de su cuidado, al nacimiento de este año se ha incorporado un turco, una tabernera y un enmascarado típico de la escena napolitana. Tres figuras más para enriquecer un belén ya de por si lleno de imágenes a cada cual más bella que la anterior.

Este año, además, la escena correspondiente al infierno se ha mejorado aún más con la introducción de una máquina que genera humo para hacer más realista el escenario en el que un diablo sorprende al público por su inusual presencia en los nacimientos convencionales.

Fernández ha destacado no solo la belleza de las figuras del belén, napolitanas pero pertenecientes a un estilo poco habitual, sino su polivalencia por estar articuladas y “dar mucho juego” a la hora de componer diferentes escenas.

El belén de la Catedral se podrá ver todas las tardes de 4,30 a 8.00, menos los días 1 y 5 de enero que estará abierto de 11.00 a 13.00 y de 17.00 a 21.00 horas.