El coro de San Juan ha sorprendido a Miguel Ángel Martín Santillana y María del Tránsito Calvo Morillo con un homenaje por todo lo alto. Para la ocasión, se confabularon más de sesenta componentes del grupo, de ocho generaciones distintas, que se han juntado, educado y convivido durante los cuarenta años que llevan ambos al frente de la formación.

Con sus lógicos altibajos y más logros que fracasos, este coro litúrgico se ha mantenido y mejorado gracias a sus componentes, gestionados, dirigidos y arengados por “Miguel”, su director, y gracias a su esposa “Tati” que ha mantenido la ilusión y la constancia durante tantos años.

Una gran familia generada en el ejemplo de vida, que siguen sintiéndose plenos al juntarse con y por ellos, desde mayores de 65 a jóvenes de 14, generaciones completamente distintas y aún así influenciadas y agradecidas por el buen hacer de una pareja zamorana que es un referente