En 2018 la economía de Castilla y León ha registrado un incremento de la producción del 2,9%, sustentado en la aportación positiva de todos los sectores.

En este contexto, al cierre del ejercicio desarrollaban su actividad en la Comunidad Autónoma 161.986 empresas, lo que supone un aumento interanual del 0,2%.

Atendiendo a la densidad empresarial, en Castilla y León se localizan 67,2 empresas por cada mil habitantes, lo que supone un aumento de 0,5 con respecto al ejercicio anterior.

En relación con el tamaño, las empresas de 10 a 49 empleados aumentaron un 4,4%, las de 50 a 200, un 2,8% y las de más de 200, un 2,5%.

Atendiendo al sector de actividad, los servicios no comerciales concentran el 54,5% del total de empresas de la región; los comerciales, el 23,5%; las de construcción, el 14,6%; y las de industria, el 7,4%. El número de empresas creció en la industria (3,4%), los servicios (0,8%) y construcción (0,3%), mientras que en el comercio se redujo un 2,0%.

Desde la óptica territorial, Valladolid concentra el 21,0% del total regional (33.998 unidades y León el 19,3% (31.276), seguidas por Burgos (16,1%) y Salamanca (13,8%).

En relación con el año anterior, los aumentos más destacados se localizan en Burgos (0,9%), Segovia (0,5%) y León (0,3%).

En el conjunto de 2017 se constituyeron en Castilla y León 2.731 sociedades mercantiles, el 2,9% del total nacional, mientras que se disolvieron 979 sociedades (4,4% del conjunto de España), de las que el 6,2% proceden de operaciones de fusión.

Referencias empresariales
La información disponible en el período 2014-2017 ha permitido identificar 2.216 sociedades en Castilla y León que cumplen al menos uno de los tres criterios de excelencia considerados: 1.014 sociedades son catalogadas como líderes (2,92% de la muestra disponible), 670 gacelas (2,37%), y 577 de alta rentabilidad (1,88%). Las exigentes condiciones impuestas se traducen en que sólo 12 empresas forman parte simultáneamente de estos tres grupos.

Atendiendo a su dimensión, las medianas presentan un mayor peso relativo en las catalogadas como líderes (46,0% del total), por encima de la distribución media que refleja la muestra representativa, destacando las microempresas en las gacelas (67,5%), en este caso por debajo de su peso muestral, y en las de alta rentabilidad (87,5%), peso relativamente similar al que le corresponde en la muestra.

En cuanto a la distribución sectorial, resulta relevante la preponderancia de las empresas industriales entre la líderes (43,6% del total) y de los servicios entre las gacelas (40,1%) y las de alta rentabilidad (56,7%).

Desde una óptica territorial se constata que la provincia de Valladolid cuenta con la mayor concentración de empresas de referencia de la Comunidad (27,6% del total), siendo su participación en las líderes del 25,8%, en las gacelas del 27,2% y en las de alta rentabilidad del (31,2%). Le siguen Burgos (19,2%), Salamanca (15,4%) y León (15,3%).
Si consideramos la localización, el 46,3% de las empresas de referencia se localizan en las capitales de provincias, y el 53,7% en el resto de municipios. Diferenciando por tipologías, el peso relativo mayoritario se da en las capitales de provincia para las de alta rentabilidad (56,7%), mientras que es mayor el peso en el resto de municipios en las líderes (58,6%) y las gacelas (55,2%).

Análisis económico-financiero y avance de 2018
En 2017, las ventas (cifra de negocios) de las empresas castellanoleonesas se incrementaron un 6,3% (8,6% en el total nacional), situándose en 2018 en el 4,1%.

Atendiendo al tamaño medio, las empresas medianas registraron un crecimiento superior al conjunto regional en 2017 (8,2%). Desde la perspectiva sectorial, el mayor aumento se ha producido en la construcción (13,0%) y los servicios (12,4%). Por provincias, el crecimiento relativo de las ventas ha sido mayor en Burgos (11,8%), Ávila (9,6%) y Salamanca (9,4%).

En cuanto al resultado del ejercicio, en Castilla y León representa el 4,3% de la cifra de negocios, 1 p.p. más que el ejercicio anterior, mientras que en 2018 alcanza el 4,7%. El 68,4% de las sociedades radicadas en la región han obtenido resultados positivos en 2017.
Por otro lado, la inversión ha aumentado un 3,6%, sustentado en un crecimiento de las de carácter corriente (6,6%). En 2018, las previsiones apuntan a un crecimiento de en torno al 2%.

En lo que respecta a su estructura financiera, los recursos propios se incrementaron un 7,2%, mientras que, en los recursos ajenos, el crecimiento de los pasivos a corto plazo, del 3,1%, contrasta con la reducción del -2,3% de los pasivos no corrientes. Atendiendo a su origen, los pasivos contraídos con entidades de crédito representan en torno al 14,6% del endeudamiento, retrocediendo 1,5 p.p. respecto al ejercicio anterior.

Respecto al rendimiento de la actividad empresarial se ha producido una mejora, tanto de la rentabilidad económica como financiera, hasta situarse en el 4,8% y 8,0%, respectivamente. En 2018 se ha incrementado hasta el 5,8% y 8,6%, respectivamente.

Con relación a la rentabilidad económica, destacan los niveles alcanzados por las empresas medianas y las grandes empresas (5,2% en ambos segmentos), así como en los sectores industrial (5,8%) y agrario (5,4%).