El Intersala Zamora debía ganar a su rival y en su propia cancha si quería conseguir el ascenso. En principio tenía todo en contra, un rival duro, partido en campo rival y en un pabellón dónde se presiona y mucho a los árbitros; pero el coraje, el alma y la cabeza en los momentos importantes de la temporada, que ha demostrado tener este equipo hacían confiar en una victoria que les diese la liga y el ascenso. Solo valía ganar y se ganó.

El partido empezaba como se preveía, con presión alta del III Columnas que los zamoranos sabían solventar sacando el balón jugado desde su portería y jugando minutos muy buenos. Pero como el deporte tiene esas cosas, el primer gol caía del lado local en una rocambolesca jugada con tres paradas de nuestro portero y al final gol de cabeza de un jugador rival.

Lejos de venirse abajo, los chicos de Sierra siguieron metidos en el partido, poco a poco los zamoranos se iban haciendo con el partido y los goles llegaban del lado visitante, hasta llegar al descanso con un ventajoso 1-4 y con la sensación de un trabajo muy bien hecho.

La segunda parte comenzaba igual que la primera, con una presión alta local que al Intersala le cuesta librar. Las salidas de balón no son buenas, y la presión mirobriguense mete atrás al equipo zamorano.

Los zamoranos jugaban con fuego y en una contra zamorana tras un posible penalti del equipo local, el II Columnas marcaba el 2-4, un minuto después el 3-4. Restaban 12 minutos para el final y el partido estaba en el alero.

Por fortuna el tercer gol de los locales hace reaccionar a los zamoranos que lejos de encerrarse atrá, vuelven a ir a por el partido gozando de buenas ocasiones que no consiguen materializar.

A falta de 4 minutos del final el equipo local saca el portero-jugador y va a por todas pero dos buenas intervenciones del portero zamorano evitan el empate. Al final, minutos de infarto que se saldaron con tres puntos y con una liga que vale el ascenso a tercera.