Mientras en la sala donde se celebraba la vista oral por el asesinato de Leticia Rosino el joven acusado de su muerte reconocía los hechos, abajo, en la calle, familiares y amigos protagonizaban momentos de tensión con la Policía.

El acusado, explicó esta mañana el abogado de la familia, Miguel Angel Martín Anero, reconoció los delitos que se le imputan, mientras forenses e investigadores confirmaban después la plena conciencia del asesino durante los hechos.

No fue necesaria la declaración de los familiares directos de la joven, que esperaban en una sala anexa al desarrollo de los acontecimientos sin tener que ver en ningún momento al acusado.

La vista oral apenas duró un par de horas, tiempo más que suficiente para dejar probada la implicación del joven en la violación y asesinato de Leticia.  Una admisión de delitos que llevará más que previsiblemente al joven al centro de internamiento de Zambrana, en Valladolid, los próximo cuatro o cinco años, para pasar más tarde a un centro penitenciario de mayores para seguir cumpliendo la pena impuesta, que nunca podrá ser superior a los ocho años.

Mientras en la cuarta planta el juicio quedaba visto para sentencia, en la calle han seguido produciéndose pequeños incidentes entre familiares y amigos de la víctima y policías. El hecho de que los agentes decidieran dar esquinazo a los concentrados sacando al acusado por otra puerta evitando así posible agresiones e insultos indignó a los manifestantes que tenían la esperanza, al menos, de poder descargar su ira contra el joven reclamando para él un mayor castigo.