El Movimiento en Defensa de la Sanidad Pública (MDSP) de Zamora ha expresado su agradecimiento a los más de 3.000 zamoranos que hoy han estado en las calles de Valladolid. “Su presencia y su fuerza nos animan a continuar defendiendo el derecho a una sanidad pública, digna y de calidad para todos los ciudadanos de esta provincia”, dicen los portavoces de la plataforma.

“Si en enero del pasado año la marea de personas que nos manifestamos en Valladolid, llenamos las calles, para exigir al Gobierno Regional que tomara medidas que paliaran la precariedad de la asistencia sanitaria en nuestra región y provincia, después de un año, sin que  la Consejería de Sanidad haya tomado medida alguna y la desorganización se haya adueñado de la asistencia sanitaria de nuestra provincia, la inmensa marea de personas  que este sábado hemos salido a las calles vallisoletanas  hemos manifestado nuestro hartazgo de la gestión sanitaria llevada a cabo por la Junta de Castilla y León y hemos pedido unánimemente la dimisión del Consejero”, añaden Carlos Pedrero y Jero Cantuche.

Desde el Movimiento hacen hincapié en el problema de la falta de médicos especialistas, sobre todo médicos de familia y pediatras, denunciando que el Ministerio de Sanidad en estos 6 años “ha mirado para otro lado, se centró en la contención del gasto y no creo nuevas plazas MIR, y Comunidades Autónomas como la nuestra ni tan siquiera cubrieron las plazas que tenían acreditadas”.

Critican también la gestión del Consejero de Sanidad que ha conseguido, dicen, en ocho años, “darle la extremaunción al modelo actual de asistencia en Atención Primaria con profesionales quemados, con malas condiciones laborales, discriminados económicamente respecto a otras Autonomías, castigados a asumir la asistencia de los que faltan, condenados a rodar y rodar por las carreteras a diario dedicando a este menester el tiempo de la asistencia, han huido hacia otros lugares buscando mejorar tanto su vida personal como laboral. No es extraño que falten médicos ante la gestión tan torpe de la Junta de Castilla y León”.

Por último, reiteran su posición sobre el modelo de prestación de asistencia sanitaria en el mundo rural que “debe adaptarse a las condiciones especificas de nuestra Comunidad Autónoma, presupuesto sanitario, dispersión, envejecimiento, cronificación de la enfermedad, orografía, estado de la red viaria, aislamiento de las personas, dimensionamiento de los Equipos de Atención Primaria, etc., y esto dentro de un equipo de trabajo multidisciplinar que sea capaz de abordar el problema actual desde todos los aspectos, sin injerencias políticas, para que sus propuestas puedan satisfacer las demandas de la sociedad y que estas se ajusten a los criterios  de nuestra capacidad presupuestaria”.