Partido redondo el jugado este sábado por el Balonmano Zamora en el Angel Nieto ante Cisne Los Sauces. Los pistacho recuperaron su juego brillante de antaño para protagonizar un partido muy entretenido que levantó a la afición de las gradas como hacía tiempo que no pasaba.

El MMT Zamora, además, superó sus ausencias y las alternativas buscadas por Leo Álvarez para suplir las bajas de los internacionales del equipo que estos días juegan el Mundial funcionaron a la perfección. Tres nombres, sin embargo, merecen una mención aparte. En primer lugar Posado, que suplió a Barrientos cumpliendo con una nota muy alta. El pabellón al unísono coreó su nombre. Jaime, por su parte, demostró su espectacular calidad con un partido casi perfecto en el que sus nueve goles hablan de lo acertado que estuvo en ataque. El protagonismo de los minutos finales fue para el portero suplente, el juvenil Miguel Guarido. Leo Álvarez leyó a la perfección el partido y lo que quería la grada y a falta de cuatro minutos le dio cancha al juvenil, que se ganó una espectacular ovación de la grada.

El partido tuvo, en realidad, poca historia porque el MMT demostró una superioridad manifiesta. En la primera parte pudo romper el partido, aunque varios fallos tontos en ataque dejaron al Cisne vivó en el descanso, al que se llegó con un injusto 15 a 12.

En la segunda parte el MMT arremetió con todo contra el equipo gallego, al que durante varios minutos barrió de la cancha para conseguir una ventaja de más ocho.

La relajación provocada por la amplia ventaja dio alguna esperanza al equipo gallego, que trató de reducir las distancias en el electrónico. Pero esta tarde el MMT Zamora no estaba por la labor de dejarse llevar un partido que merecía ganar y volvió de nuevo a ampliar la ventaja hasta el 31 a 25 final.