La Feria Apícola Internacional, Meliza, abrió sus puertas ayer en el recinto de IFEZA, organizada por la Unión Profesional de Apicultores Zamoranos (Apis Durii), con el apoyo de la Diputación de Zamora y con la colaboración de Caja Rural y la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales. Cerca de 60 expositores participan en esta feria, de los cuales doce son de Zamora y el resto de otros puntos de España, así como de Francia, Portugal y Grecia.

Desde Palacios de Sanabria vienen Begoña Matías y Juanjo Castro. Con su empresa Miel Valdepalacios, llevan a Meliza, sobre todo, «miel, es el principal producto, el fetiche», pero también llevan productos derivados de la colmena ya que «de la colmena no se destroza nada, todo se reutiliza», como velas, propoleo y como novedad de este año, bombones rellenos de miel, con chocolate de Zamora. Cuenta Begoña que, en estas ferias dirigidas a público en general y a profesionales, tienen bastante importancia, ya que «vas dando a conocer tus productos y tu marca, tanto a profesionales, de donde puede salirte un distribuidor en alguna tienda a nivel provincial o estatal, y a la gente, para que pueda degustar y conocer tu producto».

Algo muy parecido le ocurre a Teodoro Pérez, de Mielería Alcarreña. Ellos vienen de Peñalver, un pueblo de Guadalajara, en mitad de la Alcarría, y, como cuenta, «han montado su empresa entorno a la dulce miel», la cual utilizan para hacer sus cosméticos, chocolate con miel en vez de azúcar, hidromiel, etcétera». Para Teodoro, «esta feria es muy importante para el sector, sobre todo, para esas personas que vivimos de este sector» y agradece el «esfuerzo enorme» que hace la Diputación para llevar a cabo su realización.

Por su parte, desde Xinzo de Limia, en Ourense, viene la empresa Apícola RJ, de la que Beatriz Montero es responsable. Ellos venden, sobre todo, a profesionales y, para ella, la labor que hacen «más que un punto de venta,  las ferias son para dar a conocer que tipo de producto y que tipo de servicio puedes ofrecer, ya que «con el sector profesional, nos damos a conocer y resolvemos sus dudas, sobre todo de personas que va a empezar a montar una explotación», mientras que «con el público en general, conocen muchos productos que salen de la colmena, ya que nos salimos de la miel, y mostramos todos esos productos».

La apicultura es una ganadería en alza en la provincia, con 30 nuevos apicultores en el último año. Begoña habla de que «el mundo de la apicultura es, a la vez que bonito, muy laborioso, porque el hecho de que que nosotros veamos el producto ya acabado y envasado, lleva mucho trabajo previo en el campo», algo muy parecido a lo que apuntaba Beatriz, que comentaba que «tiene su parte bonita, que si te gusta el campo, la colmena, la abeja, ver como cada día tu colmena crece, como desarrolla, criar tus reinas, es una parte muy bonita; pero también tiene su parte dura, porque es una profesión que no entiende de horas, de horarios, de descanso del fin de semana, tienes que dedicarle tu tiempo al cien por cien y la colmena es el que te dice cuando tienes que trabajar».