El administrador diocesano asegura que “por razones de prudencia pastoral” no se deben abrir todavía las iglesias

El Obispado ha hecho este sábado pública una nota en la que anuncia el mantenimiento del cierre de los templos, incluidas las iglesias pertenecientes a pueblos situados en la fase 1 de la desescalada.

Valorando la decisión tomada por la autoridad sanitaria en relación al número de fieles de nuestra Diócesis que pasarán a la Fase 1, teniendo en cuenta el desajuste que existe entre los pueblos de una zona de salud y los asignados a los sacerdotes, con la complejidad que entraña el realizar la tarea pastoral en esas circunstancias, y consultado el Colegio de Consultores, he creído conveniente que lo más razonable es mantener cerrados todos los templos y seguir ofreciendo y realizando la acción pastoral de la misma forma que se ha llevado a cabo durante el confinamiento” ha señalado en un comunicado el administrador diocesano, José-Francisco Matías Sampedro.

“Pienso, por tanto, que razones de prudencia pastoral y vivencia del aspecto comunitario desaconsejan, en este momento, la apertura de los templos en esos pueblos el próximo lunes” ha señalado Matías Sampedro.

“En función de los cambios que se vayan produciendo por parte de las autoridades sanitarias, se indicará cómo proceder. Sí debemos ir preparando, si es que no lo hemos hecho ya, según las instrucciones dadas por la autoridad civil y la Conferencia Episcopal, los espacios donde realizamos la actividad pastoral (distancias, aforo, medidas higiénicas, …) y, también, personas que estén dispuestas a colaborar para poder llevarla a cabo”, ha concluido el administrador diocesano.