El PP es la fuerza más votada, con 33.128 votos, lo que supone el 33% de las votaciones totales. Se queda con un diputado y no consigue el segundo representante, que era el gran objetivo que se había marcado el partido antes de las votaciones. Elvira Velasco será la representante del PP zamorano en el Congreso.

El PP gana apenas 378 votos, pero sube en porcentaje cuatro puntos, y mantiene con el PSOE una diferencia de 682 apoyos. Los socialistas dejan de ser el partido más votado y se convierten en la segunda fuerza política de la provincia, al haber perdido 2.214 votos. Se quedan con un respaldo que supera los 32.400 votos y logran un único diputado. Antidio Fagúndez será el representante de los socialistas zamoranos en la Cámara Baja.

Vox ha sido la gran sorpresa de estas elecciones al conseguir situar a un diputado por la provincia de Zamora en el Congreso. La formación de Santiago Abascal crece en más de 4.000 votos, al pasar de los 12.887 conseguidos en los anteriores comicios a casi 17.000. Pasan de tener en su poder del 11,6% al 17% de los votos totales.

Es, por tanto, la tercera fuerza política de la provincia y el escultor Pedro Requejo Novoa se convierte así en diputado.

Ciudadanos se convierte en el gran perdedor de las elecciones, también en la provincia de Zamora. No sólo pierde el diputado conseguido en abril, sino que la formación naranja se deja en el camino dos terceras partes de los votos conseguidos hace seis meses: pasa de 18.729 votos a superar ligeramente los 6.700. José Antonio Bartolomé, que en abril consiguió romper el bipartidismo que se había producido siempre en la provincia, deja por tanto el Congreso.

Ciudadanos es la cuarta fuerza política de la provincia, por detrás de Unidas Podemos, formación de la que le separan apenas 143 votos. La formación de Pablo Iglesias recibe también el varapalo de las urnas al perder más de 2.200 votos.

El resto de los partidos políticos han conseguido en la provincia de Zamora un apoyo residual.