La cantante Olga Avigail Mieleszczuk acompañada por otros músicos polacos, ofrecerá el próximo domingo un concierto de tango yiddish en el teatro principal. Será un espectáculo gratuito con el patrocinio de la concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora en el que podremos conocer y disfrutar de estas fusiones musicales judeopolacas y argentinas muy populares a principios del siglo pasado en algunas zonas de la Europa del Este, especialmente en los cabarets de Varsovia, y adoptadas también por los judíos en los campos de concentración durante el holocausto nazi, según manifestó el concejal de turismo, Christoph Strieder.

Olga Avigail es una cantante, acordeonista e investigadora del folklore musical de Europa del Este que ha investigado y recuperado las canciones populares yiddish, la lengua de las comunidades asquenazies, mezcal de alemán y polaco, así como las canciones judías multilingües. Durante las primeras décadas del siglo pasado el tango era uno de los bailes de salón más fue la capital del tango europeo, y la mayoría de los compositores del tango eran judíos, quienes continuaron escribiendo tango durante el Holocausto, lo que les ayudaba a expresar su dolor.

El género fue mantenido vivo por judíos polacos que emigraron a Palestina durante y después de la guerra, escribiendo letras hebreas a sus piezas originales. Una gran parte de las piezas más populares de tango en aquella época fueron compuestas en polaco y también en yiddish por los judíos polacos y su singularidad proviene de la combinación de elementos eslavos y judíos mezclados con influencias musicales argentinas.

Cuando la moda del tango se extendió por Europa del Este, la Varsovia de preguerra fue testigo del nacimiento de la permutación más ecléctica de la forma de baile: el tango yiddish. Como prueba de la creciente ola de internacionalismo, el Yiddish Tango combina las tradiciones de la cultura eslava, judía y argentina. Sin embargo sus raíces se encuentran en el intercambio creativo que tuvo lugar en los teatros, cabarets y cines de Polonia.

Músicos y compositores inmersos en las tradiciones clásica y klezmer encontraron la libertad en la expresión de la música popular polaca.

Posteriormente se convirtió también en un medio de expresión de los reclusos judíos en los campos de concentración, aunque también fue utilizado como herramienta de recreación macabra por sus opresores, por lo que dejó de interpretarse con posterioridad al holocausto.

Olga Abigail actúa en yiddish y polaco para demostrar la interacción de diferentes culturas en el período de entreguerras, y utiliza elementos como el bandoneón, un clásico del tango argentino que no se utilizó en Polonia, pero no cabe duda que las piezas de tango de Buenos Aires fueron una fuente constante de inspiración para los compositores del tango polaco.

La actuación tendrá lugar el domingo a las 20,30 horas en el Teatro Principal, con entrada gratuita hasta completar el aforo del teatro, por lo que se ruega acudir con suficiente antelación.