El técnico del Zamora CF, David Movilla, ha hecho este jueves una valoración del importante reto que tiene por delante el equipo rojiblanco en las cuatro jornadas que restan para el final de la temporada regular.

Ante los encuentros que restan de temporada, el técnico, lejos de sentirse preocupado por la posible relajación manifestó todo lo contrario, «estoy preocupado por lo contrario, porque de los cuatro partidos mínimo tres van a ser a cara de perro y si mis cuentas no me fallan llevamos tres victorias seguidas y tendríamos que hacer siete, lo cual es muy complicado porque no hemos sido capaces de hacerlo nunca hasta ahora (ganar 7 seguidos). Para ganar esos siete tendremos que ganar cuatro seguidos fuera de casa, que tampoco hemos sido capaces, sólo hemos hecho dos victorias seguidas fuera.

Echando mano de las estadísticas de los últimas quince temporadas, «tan solo ha habido dos equipos que han ganado siete o más de siete partidos seguidos y estamos hablando de 300 equipos: fueron la Segoviana (2005/2006) y la Arandina la temporada pasada que ganó quince. Tenemos que hacer algo que sólo han hecho dos equipos de trescientos en este mes de competición que queda. Lejos de estar preocupado porque pueda parecer fácil, estoy preocupado porque es muy complejo el reto y los números lo dicen. Atendiendo a los números, de los 72 equipos que se han estado jugando el play off en las últimas seis temporadas, sesenta se han dejado puntos contra equipos que o se jugaban el descenso o no se jugaban nada. Más del 83% de los equipos que se juegan el play off se han dejado puntos. Los datos hablan por sí solos, son hechos, y tenemos un reto por delante complicadísimo, no obstante, confío en que el equipo sea capaz de hacerlo».

Atendiendo a los buenos números que viene cosechando el siguiente rival, el Briviesca, el entrenador rojiblanco señala que se trata de «un equipo que ha tenido ciertos matices y desde que perdieron en Segovia han pedido solo dos partidos, los únicos que hemos perdido menos somos Arandina, Numancia, Segoviana y nosotros. Han aumentado su nivel competitivo y eso se suele producir siempre en las segundas vueltas con equipos que se juegan no descender. Son partidos a cara de perro y compiten con un rigor por encima de lo que suelen hacer en la primera vuelta, sus números así lo verifican. Más allá de aspectos trascendentales en el juego que sí tienen algún matiz diferente, hay un matiz competitivo notable respecto a la primera vuelta».

Al ser preguntado por las posibles rotaciones en el once inicial, no recuerda que se hayan dado como tal en sus veinte años de carrera como entrenador: «Cada semana tratamos de sacar los que mejor vemos por muchas circunstancias y  no sólo a los que mejor vemos, también a los que mejor se adaptan a lo que requiere el partido. No solo estados de forma o estados de ánimo sino también diferentes características, cada jugador aporta unas virtudes diferentes. Intentamos ponerlas todas ellas ante cada rival para desarrollar la estrategia operativa idónea que el partido requiere».

Respecto a los números propios y de los rivales «poner el foco en lo que no depende de ti solo desgasta energía. Lo que  sí depende de nosotros es lo del sábado aquí a las seis de la tarde ante el Briviesca. Todo lo que hagan los adversarios dependerá de ellos. Tengo claro lo que puede ocurrir el domingo en Aranda pero quiero poner el foco en lo que nos compete».