El Zamarat encajó este sábado una dulce derrota ante el líder. Diezmado y con la afición temiendo que volviera a caerle al equipo una paliza como la sufrida ante Perfumerías Avenida, lo cierto es que el conjunto de Fran García plantó cara a las catalanas y jugó un partido sobresaliente, en el que las ganas y la casta compensaron las carencias en materia de plantilla. Extenuadas, las naranjas dieron su brazo a torcer en los minutos finales, no sin antes ponérselo realmente complicado al conjunto visitante, que para colmo de males, en muchas fases del partido tuvieron de su parte a un equipo arbitral que siempre se equivocó a favor de las catalanas.

Los cuatro cuartos, sobre todo los tres primeros, estuvieron marcados por la igualdad. Al descanso, y con el público frotándose casi los ojos, las naranjas perdían por un sorprendente 31 a 33. En el tercero siguió la igualdad y solo en el cuarto, las visitantes pudieron abrir definitivamente distancias en el marcador gracias fundamentalmente al cansancio de las naranjas.

Nogaye, con 14 puntos, seguida de Laura Quevero con 12, fueron las máximas realizadoras en el equipo zamorano. Ambas se pegaron una paliza espectacular sobre la cancha del Angel Nieto, con 33 minutos de juego cada una, un minuto más que Magden, y seis más que Stanacev, que hubiera igualado los registros de sus compañeras si no hubiera recibido un fuerte golpe en la cara en una de sus internadas que la obligó a abandonar el juego durante varios minutos. Las catalanas, por su parte, disfrutaron de unas rotaciones mucho más frecuentes y ninguna superó los 25 minutos de juego a excepción de Laia Palau.