A la hora anunciada, la procesión ha partido desde la Catedral de Zamora. Avanzando con una lentitud majestuosa, los cofrades con estameña blanca, caperuz morado y escapulario han acompañado al Nazareno. Mientras que la Virgen de la Esperanza ha estado arropada por los hermanos con túnica de estameña blanca, capa y caperuz morado.

Catorce cruces con las estaciones del Vía Crucis han acompañado a los pasos: Jesús del Vía Crucis, conocido como el Nazareno de San Frontis con túnica de terciopelo morado bordada en oro; y la Virgen de la Esperanza, caminando con los brazos abiertos con su corona labrada en plata y su espectacular manto de terciopelo verde salpicado de estrellas.

El paso de la procesión por el Puente de Piedra ha vuelto a convocar, como cada Semana Santa, a un numeroso público. La despedida del Nazareno y la Virgen a la salida del puente ha emocionado a los ciudadanos y visitantes que estos días llegan a la ciudad para sentir la pasión zamorana.

Después, el Nazareno ha proseguido su camino hasta la iglesia de San Frontis donde se ha realizado el rezo del Vía Crucis, mientras que la Virgen de la Esperanza se ha dirigido hacia el convento de las Dueñas donde el silencio se ha roto con el canto de la Salve.