Este martes han dado comienzo las obras de arreglo de las aceras de Cardenal Cisneros, un proyecto que según ha confesado el alcalde de la capital Francisco Guarido esta mañana, se había convertido en toda una auténtica “obsesión” para el equipo de gobierno por los múltiples obstáculos que ha tenido que salvar.

Guarido ha explicado que se ejecutará una primera fase antes de que comience la Semana Santa en la que se arreglarán 4.000 metros cuadrados, en concreto, las aceras existentes en Cardenal Cisneros entre Pablo Morillo y la Avenida de Requejo, y las aceras que hay entre la calle Colón y la Avenida de la Aldehuela.

En total, las obras en esta primera fase tendrán un coste de 230.000 euros.

Los trabajos incluyen la reparación de las aceras con la colocación de adoquín color crema, la colocación de una solera de hormigón de 20 centímetros para evitar que las raíces de los árboles vuelvan a romper el pavimento, la renovación del mobiliario urbano y la colocación de 150 árboles nuevo.

En una segunda fase, ha explicado el alcalde, se procederá al arreglo del resto de aceras de Cardenal Cisneros. Estas obras ya está previsto que se hagan después del mes de mayo. En esta continuación del proyecto se invertirán 500.000 euros en el arreglo de otros 8.500 metros cuadrados.

El alcalde ha rechazado cualquier polémica con respecto a la financiación de la obra, que teóricamente debería de corresponder al Ministerio de Fomento al tratarse la avenida de Cardenal Cisneros de una vía estatal. El gobierno, ha explicado Guarido, solo se responsabiliza de la calzada, “así que el Ayuntamiento tenía fondos para hacer la obra”, y va a hacerla sin pensar quién tendría que hacer frente a los costos.