La pérgola de la plaza de La Marina da cobijo a las historias de Exiliados Zamoranos, de quienes un día, hace siete décadas o siete años, tuvieron que abandonar la provincia para buscar una nueva vida fuera de su tierra.

La instalación es una iniciativa de Lucía Mayado, Abel García y Víctor Hernández, a través de la cual ponen “nombre y emoción a los números” que reflejan la pérdida de población sostenida que viene sufriendo la provincia de Zamora desde los años 50.

Aunque en el panel explicativo que se puede ver en la muestra recogen que la despoblación “es un problema común a todas las áreas rurales no litorales” no solo de España sino de Europa y del mundo entero, la muestra pone el énfasis en el carácter personal de cada una de las historias, protagonistas absolutas de la muestra.

Colgados de cuerdas móviles, se han colocado cuadrados que soportan una fotografía por un lado y un texto en el que se recoge la experiencia migratoria de los zamoranos que han aceptado colaborar en la invitación lanzada a través de internet por el grupo creativo.

Un viejo baúl y unas maletas son el símbolo común utilizado para  representar a todos los que están en la exposición  y a otros muchos que al acercarse curiosos hasta la instalación reflexionan sobre lo que supuso y sigue suponiendo abandonar la tierra de cada uno: desarraigo, oportunidades, lamento, obligación, necesidad, elección, fortuna…