El presidente provincial, Francisco Requejo, cuando se cumple un año de su toma de posesión, repasa en esta primera parte de la entrevista concedida a ZAMORA 3.0 los últimos meses de su gestión, marcados indudablemente por la pandemia.

Pregunta.Ha pasado un año desde su toma de posesión como presidente provincial. Es de suponer que ni en sus peores sueños pensó en aquel momento en los meses tan duros que iba a tener que afrontar desde su sillón como máximo responsable de la institución provincial.

Respuesta.- Claro que no lo imaginaba. Nadie podía pensar que iba a ocurrir una cosa así. Una pesadilla para la que no estábamos preparados ni personal ni institucionalmente. Hemos tenido que adaptarnos a la situación, trabajar como hemos podido, con aciertos y también con errores. Esperemos que no haya un rebrote que nos devuelva a la situación ya pasada.

P.- ¿Qué ha sido lo peor de todo este tiempo? ¿Cuáles los momentos más duros?

R.- Lo peor ha sido no poder hacer más por los ciudadanos en algunos momentos. Hemos trabajado las 24 horas de día, sábados y domingos… y muchas veces teníamos la sensación de que estaba muriendo la gente, de que la gente enfermaba y no podíamos hacer nada más por ayudar a los zamoranos. Muchas veces nos sentimos impotentes, llegábamos a donde podíamos llegar, pero estábamos desbordados. Hicimos un trabajo importante para proteger a nuestros trabajadores, hicimos labores de desinfección en las residencias, en los pueblos, pero a veces nos sentíamos tristes por no poder llegar a más sitios y ayudar más a la gente.

P.- La noticia de su contagio impactó mucho en la sociedad zamorana. Ponía en evidencia que todos estábamos expuestos al virus. ¿Imagino que fueron momentos también muy difíciles?

R.- Viví mi contagio con mucha tranquilidad. Nunca tuve síntomas. Cuando me dijeron que era positivo me recluí en casa, pero luego me dijeron que ya había pasado la enfermedad, que había sido asintomático, así que me reincorporé muy rápidamente al trabajo. La verdad es que tuve suerte, porque fue mucha la gente que lo pasó realmente mal y yo siempre me encontré perfectamente.

P.- Su posición como presidente provincial le ha permitido tener un punto de vista diferente al del resto de los ciudadanos. Ha visto de primera mano las necesidades de la gente, los problemas de los contagios en las residencias, los problemas de abastecimiento de materiales de protección. ¿Pensó en algún momento que no seríamos capaces de superar la situación?

R.- Aunque todas las instituciones hemos cometido errores, porque todo era desconocido, todo era nuevo, luego lo cierto es que una vez fuimos sabiendo más de la enfermedad hemos ido haciendo las cosas mejor y logrando controlar la situación. Sí quiero agradecer el trabajo que se ha hecho por parte de todos los trabajadores de todas las instituciones de Zamora, desde el Ayuntamiento a la Junta, pasando por la Subdelegación, la Diputación y las organizaciones sociales por el gran trabajo que han hecho durante todo este tiempo. Ha habido una gran cooperación y espero que la colaboración continúe y se lleve más allá de esta situación de crisis sanitaria porque creo que es bueno para la provincia

P.- ¿La Diputación se ha preparado para un rebrote de la enfermedad? ¿Ha tomado algún tipo de medida preventiva?

R.- Hemos implantado en la medida de lo posible el teletrabajo, sobre todo para personas con enfermedades de riesgo o edades avanzadas, una forma de trabajo que va a prolongarse en el tiempo porque creemos que es algo bueno. Además, vamos a invertir 165.000 € en material sanitario para estar bien equipados si se produce un rebrote. Si no se produce, que esperemos que no, ese material quedará para su uso futuro en los CEAS y en las residencias.

P.- La semana pasada la Diputación premió a empresas e instituciones por su trabajo durante el estado de alarma. ¿Entre las pocas conclusiones positivas que se pueden extraer de la pandemia es que ahí fuera hay mucha gente que merece la pena?

R.- Si para algo ha valido esta pandemia es para ver las dos caras de muchas personas. Hemos podido comprobar cómo hay gente mala e inconsciente, pero también que hay un gran número de personas buenas capaces de darlo todo para colaborar. Nosotros desde la Diputación en estos meses hemos tenido que levantar muchas veces el teléfono para pedir la colaboración de empresas y trabajadores y en la mayor parte de las ocasiones solo hemos encontrado ayuda desinteresada. Nos hemos dado cuenta de que existen personas que en situaciones críticas, merecen la pena.

P.- ¿La pandemia dejará secuelas permanentes en la economía provincial o se recuperará pronto del parón impuesto por el estado de alarma?

R.- Esperemos que nos recuperemos rápido. Pero hay que reconocer que la situación es complicada, porque hay mucha gente que ha perdido su trabajo, empleados en ERTES, empresarios que han tenido que cerrar o están en una situación muy complicada. Ahora tenemos las instituciones que dar la cara y dar lo mejor de nosotros mismos para crear las condiciones necesarias para mejorar la situación. Es verdad que Zamora ya atravesaba por un momento complicado, pero tiene que aprovechar sus oportunidades, sus potencialidades, para salir adelante y progresar.

P.- Lo que sí parece evidente es que la pandemia ha pasado factura a un modelo económico que optó por desmantelar determinados sectores productivos para fiarlo todo a los servicios. ¿En este caso, la consistencia demostrada por el sector agrario y agroalimentario debería de hacernos reflexionar sobre el futuro de la economía provincial?

R.- Es cierto, el turismo es muy importante, pero no podemos olvidar que hace falta desarrollar un tejido industrial que en otro tiempo se perdió y que ahora es más necesario que nunca. Para una provincia como la nuestra es fundamental desarrollar este sector.

P.-¿La pandemia y la crisis económica van a alterar las líneas maestras de su gestión o siguen vigentes las propuestas de hace un año?

R.- No vamos a cambiar nuestras líneas estratégicas. Introduciremos pequeñas modificaciones en nuestros presupuestos, pero nuestras prioridades van a ser las mismas. Desarrollar los polígonos, apoyar a los autónomos, dar facilidades a las empresas, impulsar un parque científico,… esas van a ser nuestras prioridades.