El entrenador del MMT, Eduardo García Valiente, y el jugador Luis Cano, ‘Peli’, anunciaron públicamente esta tarde que dejarán del club zamorano al término de la actual temporada, tras permanecer en el mismo 11 y 12 años respectivamente. En la rueda de prensa previa habitual de cada partido, esta vez se habló menos de deporte y mucho más de emociones y sentimientos.

Primero fue el jugador vallisoletano el que, embargado por la emoción y con la voz entrecortada por momentos, tuvo que leer una nota previamente redactada para expresar todo lo que deseaba. Sus motivos son estrictamente laborales, ya que, según dijo, “se hace muy difícil compaginarlo todo y estar al nivel deportivo que me gustaría y que el club se merece”.

Destacó que hacía 12 años que había tomado “la mejor decisión que podía”, y que ahora se marcha “siendo mejor persona gracias a todo lo que he vivido aquí”. Tuvo un extenso capítulo de agradecimientos, tanto en lo personal (familia, pareja,…), como en todo lo relacionado con Zamora y el Club Balonmano Zamora. Habló de los dirigentes, de sus técnicos (Edu y Leo), y quiso destacar “a todos los niños y niñas a los que he entrenado, con los que aprendí muchísimo”, y también “a todos los aficionados y la gente que nos ha apoyado siempre”…

Peli dejó dos frases para el recuerdo y que igualmente merecen ser destacadas: “jugar en Plata y Asobal con los amigos es algo que no se puede explicar” o”me voy orgulloso de ser un guerrero de Viriato”, aludiendo a una de las varias maneras de aludir desde siempre al actual MMT.

Eduardo Gª Valiente, por su parte, también embargado por las emociones y soltando alguna que otra lágrima, explicó los tres motivos fundamentales por los que tomaba la decisión de marcharse después de 11 años en el club, tras incidir en que “esta decisión no tiene nada que ver con el resultado deportivo de la temporada”. En primer lugar, aludió a que su “ciclo aquí había llegado a su fin por no verme capacitado para dar el 200 por cien y ser la mejor decisión para el equipo”.

Luego dijo, textualmente, que “no puedo seguir exigiendo tanto esfuerzo a mi familia, pensando sólo en mí mismo”, aludiendo a que llegó a Zamora con 22 años y hoy tiene su vida estructurada, con una familia y un trabajo que no le permiten dedicarle al balonmano todo lo que le gustaría. Por último, destacó que “este último año la competición me ha destrozado por dentro, me ha superado claramente y me ha hecho ser como no quiero serlo”…

Al igual que Peli, Edu también relató un extensísimo capítulo de agradecimientos, que abarca desde el primer responsable del club hasta el último de los aficionados. Destacó a sus jugadores, con especial incidencia en algunos por motivaciones concretas, así como también el apoyo de todos los aficionados, desde los primeros que iban por el Camba en 2007, hasta los que hoy llenan el Angel Nieto. Dejó una frase para el recuerdo: “la historia que hemos escrito y que los que quedan seguirán escribiendo está por encima de todo”…

En medio de los dos protagonistas estuvo el presidente del club, José Antonio Quintana, quien ponderó y destacó la labor de ambos protagonistas que se despedían, apuntando algunos detalles que engrandecen sus figuras. Comentó que “vais a dejar un vacío bastante grande y espero que no sea un adiós sino un hasta luego en el aspecto que sea”. Dio las gracias a ambos de manera muy fehaciente, apuntando que “la puerta de este club está abierta para los dos siempre que lo queráis”…..

Con todos estos apuntes, la previa del partido frente al Anaitasuna (sábado día 19, 17 horas), despedida de la Asobal, quedó completamente en un segundo plano. Eso sí, todos los protagonistas, incluida la plantilla al completo junto con otras personas del club que abarrotaron la sala de prensa del Angel Nieto, coincidieron en comentar que “nos gustaría acabar dejando un buen recuerdo”. La presión que traerá el cuadro navarro en su lucha por entrar en Europa puede ser contraproducente ante un MMT que saldrá a jugar muy tranquilo y sin presión ninguna.