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Hasta ocho medios aéreos y todo un ejército de cuadrillas bullzoders y autobombas por tierra han tratado de frenar el avance de las llamas durante toda la tarde del viernes en la localidad de Grisuela.

Un trabajo que al anochecer, con la retirada de los medios aéreos, todavía no había dado sus frutos dado que Medio Ambiente considera a estas horas que el incendio está todavía activo y fuera de control.

Sin que esté completamente controlado el avance de las llamas, la Junta todavía no ha ofrecido datos de superficie afectada.

Testigos presenciales aseguran que el incendio se inició en varios lugares a la vez y que en algunos momentos llegó a tener más de media docena de frentes, por lo que todo hace pensar que el origen del fuego es intencionado.

Los expertos en extinción esperan que la bajada de la temperatura de la noche y la desaparición del viento ayude a controlar definitivamente el avance de las llamas.

Cinco agentes medioambientales, dos aviones anfibios con base en Matacán, dos aviones de carga en tierra procedentes de Rosinos, un avión de coordinación, los helicópteros de Villardeciervos y Villaralbo, más el helicóptero de la BIFF de León han trabajado desde el aire en los trabajos de extinción. Varias autobombas, siete cuadrillas desde tierra y tres bulldozers han trabajado también para apagar el fuego.