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La Fiesta Pistacho

 

Cuando a un club se le conoce como “los guerreros de Viriato”, y ves que el sobrenombre le va perfecto. Cuando el color pistacho que los identifica se expande por todo el territorio nacional y ponen el pabellón de Zamora a la máxima altura posible. Cuando ves como se dejan la piel y hasta la última gota de sudor en pos de un sueño colectivo…¡¡¡ no puedes menos que admirarles y sentirte satisfecho por lo que significan ¡¡¡…Ya lo dijo el capitán Jortos hace pocos días: “nos sentimos orgullosos de llevar el nombre de Zamora por toda España”. Eso lo dice un pucelano, aunque lleve más de una década entre nosotros, más de uno debería de aprender de ello.


La gesta del MMT-Seguros Zamora de balonmano, retornando a la máxima categoría de este deporte por la puerta grande (y muy grande), merece ser grabada a oro y fuego en los anales de la historia de nuestra ciudad y de nuestro deporte. No lo tuvieron nada de nada fácil hasta conseguirlo. Empezando por el “recibimiento” a la expedición zamorana que se le hizo en Palma del Río. Aquello de “Puta Zamora, putos zamoranos” entre otras lindezas……pues qué quieren que les diga, que la mejor manera de taparles la boca y darles en todo el morro es hacer lo que hicieron nuestros chicos, ganarles el ascenso por la mano, en su casa y en su ambiente, cuando se las prometían todos ellos muy felices Afortunadamente, el año próximo los caminos de unos y otros no se entrecruzarán.


Luego está el terreno deportivo. Edu y sus chicos demostraron que habían preparado la fase a conciencia y como Dios manda. Las cosas salieron tal y como se habían planeado. Especialmente el sábado en semifinales. El primer tiempo ante Torrelavega es de los de más alto nivel que he visto al MMT en unos cuantos años, y ya fueron muchos. Tanto en defensa como en ataque. Luego, en el segundo acto, ya se supo jugar muy bien con la cabeza, lográndose el objetivo de meterse en la finalísima. El segundo día, el definitivo, el partido tuvo para mí tres factores claves: dos equipos lastrados físicamente y sicológicamente por el tremendo esfuerzo de 24 horas antes, lo que nubló ideas y mentes en general; por esto se notó un cierto miedo a perder y se erraron bastantes balones por parte y parte; y, por último, dos porterazos, en especial nuestro Leo Maciel que, con tres grandes paradas en los últimos cinco minutos, terminó por decantar la contienda…que entre todos, absolutamente entre todos, se habían merecido…


Con todo ello, los fastos y las celebraciones de la jornada de este último lunes de Mayo eran totalmente lógicos y es lo mínimo imprescindible que se merecía el MMT. Ese reconocimiento general pocas veces en la historia de nuestro deporte ha estado tan y tan merecido. Que lo disfruten…todos, los de fuera, los de dentro y los que apoyan. Esta vuelta a la Asobal es un premio y se ha debido al apoyo y el trabajo de todos, absolutamente todos. Un recordatorio: que no se quede sólo en palabras alguna de las cosas que se pudieron oír en algún punto de la ciudad. Quintana sabe de qué hablo. Y que luego no venga ningún “vende humo” a alardear de méritos y a pedir más de lo que le toque, que se mire en este espejo…Ahora, como he escuchado con voz aguardentosa al máximo responsable técnico, Edu Gª Valiente, es momento de disfrutarlo a tope, al máximo, sin tapujos, y luego ya empezar a prepararse…

 

Será la segunda aventura en la élite de un equipo que, ¡¡¡ a nadie se le olvide ¡¡¡, lleva compitiendo y dando la cara un buen puñado de años; y siempre con honor; alguien dijo aquello que “lo difícil no es llegar, lo peor es mantenerse arriba”; estos chicos llevan en la planta noble del balonmano ya unos cuantos años.


Lo que sí haría el MMT, o debería hacer, bajo mi modesta y humilde opinión, es “aprender del pasado”, de la anterior experiencia en Asobal. En todos los aspectos. Completamente en todos. Con el respaldo económico y social que se merezca, buscar los refuerzos deportivos necesarios para intentar el gran objetivo que sería la permanencia. La marcha de Leo Maciel, lógicamente, obligará a fichar un sustituto de garantías. Habrá que ver quiénes se quedan de los actuales, deberían de quedarse prácticamente todos. Y más refuerzos, varios...

 

Siempre dentro de los límites que existen, por supuesto. Y ESO SI, lo quiero dejar muy alto y muy claro: espero, me gustaría, quisiera que la Asobal (y me refiero al balonmano de élite en general en España) respetase al MMT y lo tomase más en serio, mucho más de lo que se hizo en la anterior etapa. Episodios como el de Guadalajara cuando se estaba jugando la permanencia y aquella surrealista expulsión de Octavio, arbitrajes como aquél gallego que se pasó casi todo un partido en el Angel Nieto más pendiente de los gestos y palabras de los jugadores pistachos (Miranda) que del juego en sí, ó “trafullas” como la de Puente Genil y Cuenca entre sí en la penúltima jornada… deberían de pasar a mejor vida. Que lo que realmente se merezca cada uno sea lo que tenga que acontecer. Ojalá.

L.F.

 

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