La barca de paso entre las aceñas de Olivares y los Pelambres flota ya en las aguas del Duero y estará totalmente operativa durante el verano, según ha informado este martes el concejal de Turismo, Christoph Strieder, en la sesión de la Junta de Gobierno Local.

Tras la instalación ayer del cable de sujeción que conecta las dos orillas, esta mañana se ha colocado la barca y se han efectuado las primeras pruebas de funcionamiento por los operarios de la empresa instaladora y con el propio concejal a bordo.

La embarcación, con capacidad para unas 14 personas, tiene una estructura casi romboidal para afrontar de una manera más eficaz la corriente del río, que justo en estos momentos es mayor de la habitual.

Los puntos de amarre están ubicados junto en las aceñas de Olivares y la playa de los Pelambres, salvando un tramo fluvial de unos 200 metros e inicialmente será de tracción manual, aunque susceptible de mecanizar con la incorporación de un motor de impulsión.

El nuevo transbordador del Duero está pensado tanto para el uso cotidiano de los zamoranos que cruzan de una parte a otra del río y deseen hacerlo por ese medio, como para los turistas que nos visitan, ofreciendo una imagen panorámica nueva y de singular belleza del conjunto histórico y la catedral.

El promotor de la iniciativa, el arquitecto Pedro Lucas dijo haberse inspirado en la barcaza utilizada en el propio río Duero para cruzar de un lado a otro de la ciudad mientras se llevaron a cabo durante las obras de eliminación de las torres de Peromato y la Gobierna y restauración del Puente de Piedra.

Strieder aseguró que la barca estará operativa antes del verano, una vez que se hayan habilitado los muelles de acceso en ambas orillas y se realicen las pruebas pertinentes sobre funcionamiento y seguridad.

Inicialmente será de uso gratuito aunque el concejal de Turismo no descartó que en el futuro esté sujeta a tarifa, para lo que sería necesario la aprobación de la ordenanza correspondiente.