La capital zamorana está desde hoy presente en Intur con tres interesantes propuestas centradas en la obra de Coomonte, en el patrimonio histórico industrial y en los ingenios hidráulicos situados al paso del Duero por la ciudad, en concreto, las aceñas de Olivares.

El concejal de Turismo, Cristoph Strieder, ha presentado la oferta turística destacando el gran avance que se producirá gracias al trabajo conjunto con el Patronato de Turismo de la Diputación Provincial de Zamora con el que se pondrá en marcha una oficina de turismo conjunta en la capital. Asimismo, Strieder ha señalado que es importante seguir trabajando en el potencial turístico de Zamora ofreciendo nuevas propuestas al visitante como las que se llevan a esta Feria Internacional de Turismo de Interior.

Strieder también ha hecho hincapié en promover la candidatura conjunta entre las instituciones para conseguir que la provincia sea declarada Patrimonio de la Humanidad.

Respecto a las propuestas turísticas, los promotores de las mismas han detallado en su presentación en qué consisten.

La ruta sobre la obra de Coomonte incluye desde edificios que se encuentran en zonas más alejadas del centro como el antiguo banco de España, la iglesia de Cristo Rey, el edificio de Servicios Múltiples o la Fundación Rei Afonso Henriques y que cuentan con elementos diseñados y realizados por el artista zamorano.

La Ruta del Patrimonio Industrial, ha dicho Strieder, incluye edificaciones como las fábricas de harinas de Rubio, Gabino Bobo o los Pisones; el antiguo matadero municipal; la antigua vinícola; las aceñas de Gijón y de los Pisones; la antigua fábrica de tejidos de Zamora Industrial; la de los Jerónimos o la de Gaza; y las edificaciones de la estación del ferrocarril como el propio edificio de la estación, el solo o los antiguos cargaderos de tres niveles de altura para cargar el ganado. Se trata de una puesta en valor como atractivo turístico de determinados elementos o edificaciones propiciando al mismo tiempo su protección y mantenimiento para que no ocurra como con otras edificaciones singulares que han ido desapareciendo, entre las que Strieder señaló los antiguos talleres de Renfe, en los que llegaron a trabajar más de más de quinientas personas.

La tercera propuesta tiene que ver con la exposición que ya está a disposición del visitante en las aceñas de Olivares. La muestra lleva por nombre «Mola Aquaria» y sirve para llevar al visitante a un pasado algo más lejano y que viene a poner de relieve la importancia que las aceñas en su conjunto tuvieron como fuente de energía y para el desarrollo de la actividad económica en la ciudad, ha explicado la historiadora de arte, Davinia Barajas. La muestra es eminentemente didáctica y contará también con un espacio de reuniones y una pantalla para proyecciones.