El Obispado de Zamora ha emitido un comunicado en el que manifiesta “su desacuerdo y su protesta por el tratamiento que este año se hace de la presencia de la procesión de la Solemnidad del Corpus Christi en la Plaza Mayor de Zamora”. Considera que la solución que se ofrece es “equivocada, que se pudo y se debió evitar por el bien de todos”.

“Las autoridades municipales, que deben garantizar y tutelar los derechos constitucionales, también de los ciudadanos católicos, deberían haber sabido que el Corpus Christi es una fiesta movible, y que existe en Zamora la costumbre, de años y años, de acudir a la Plaza Mayor para la adoración y la bendición con el Santísimo Sacramento al pueblo católico zamorano” explican desde el Obispado.

Afirman que “no se quiere entrar en conflicto con nada ni con nadie” y se desea promover la tolerancia, el respeto y la convivencia pacífica entre todos, por esto, también, por este año “se declina utilizar, en el día del Corpus Christi, la Plaza Mayor de Zamora, esperando que tomen nota de esto los ciudadanos católicos de la ciudad, y que pueda ser de otro modo en años venideros”.

La celebración de la procesión del Corpus Christi este año tendrá lugar a continuación de la Eucaristía de las 10 de la mañana y consistirá en la adoración y la bendición con el Santísimo Sacramento en la Plaza de la Catedral, esperando la asistencia de los niños de Primera Comunión, de las cofradías de Semana Santa, de las hermandades y asociaciones de fieles, y de los fieles católicos zamoranos, como en años anteriores.