Las asociaciones de vecinos han participado activamente para lograr llegar a los más necesitados

Finalizado el mes de julio y tras el primer mes de funcionamiento de la Cocina Solidaria, patrocinada por ASEZPAN (Asociación de Panaderos de Zamora) y Fundación Caja Rural de Zamora, hace balance de los logros conseguidos durante este corto periodo de tiempo.

“Nos sentimos orgullosos del proyecto que empezamos con mucha ilusión y con la certeza que junto con las asociaciones de vecinos y las empresas de nuestro entorno conseguiríamos llegar a nuestros vecinos necesitados y la prueba es esta, tras los avatares de apertura, licencias, acometidas, permisos, puesta en marcha y demás, hemos conseguido que la Cocina Solidaria sea un logro de todos y para los que más lo necesitan”, han comentado sus impulsores.

La Cocina Solidaria zamorana ha conseguido no solo poner un plato de comida caliente elaborada en el mismo día para cada persona, además se ha incluido en cada entrega leche, pan, fruta, galletas, postres, conservas, etc.

Desde la Cocina Solidaria agradecen el apoyo del Banco de Alimentos de Zamora, las Asociaciones de Vecinos de los barrios de Zamora, ”sin las cuales este esfuerzo nunca se podría haber llevado a cabo con los resultados que estamos teniendo”, señalan.

“Las distintas asociaciones de vecinos se han convertido en los ángeles de la guardia de los barrios, ellos se han encargado de buscar a aquellas personas que, por distintos motivos o por no saber dónde acudir o por desconocimiento, están en una situación de precariedad, siempre seleccionando aquellas personas que no tenían ninguna ayuda por parte de otras asociaciones benéficas de la ciudad, las cuales están totalmente desbordadas costándoles llegar a todas las partes”, explican.

Tras las propuestas y selección de los candidatos a ser ayudados, se ha podido llegar a individuos o familias con tremenda carga de necesidad. Aunque el objetivo inicial fue llegar a 100 comidas diarias, tras el primer mes se dan unas 80.

Asimismo, la Cocina Solidaria recuerda que el apoyo y la solidaridad de las empresas zamoranas ha sido muy importante para “traducir sus ayudas en comidas diarias”.