Una vez que ha dado comienzo la campaña de recolección de cereal en la mayoría de las comarcas de la provincia de Zamora, y por tanto con datos ya contrastados para algunos cultivos, desde la Alianza COAG-UPA estiman que la producción final esperada en el conjunto de los cultivos de cereales grano – excepto maíz -, se aproximará a las 575.000 Tm, un 33% superior a la media de los últimos 5 años.

Si bien, asegura el sindicato, “no podemos calificar la actual campaña 2017/2018 como excepcional, la producción media esperada por hectárea secano-regadío, con 3.700 Kg/ha, es superior a la media la de los últimos cinco años, con producciones medias que se situaron en torno a los 2.750 Kg/ha para el conjunto de los cereales grano”.

Es la cebada el cultivo que en secano presenta en esta campaña 2017/2018 mejores perspectivas de rendimiento, con 3.850 Kg/ha de producción esperada, frente a los 3.300 kg/ha previstos para el trigo. En regadío las producciones son más estables, superando para los dos cultivos principales los 5.000 kgs/ha en todas las comarcas agrarias de la provincia.

Las lluvias en las fechas finales del ciclo del cultivo han dificultado los tratamientos de enfermedades y contra las malas hierbas, lo que ha incidido de forma negativa en los rendimientos esperados en la presente campaña.

Son el trigo y la cebada los principales cultivos cerealistas en la provincia, con producciones totales finales muy similares en ambos cultivos, en torno a 250.000 Tm cada uno de ellos, representando el resto de cultivos – centeno, avena y triticale -, el restante 13% de la producción final total que se sitúa en torno a las 575.000 Tm.

La superficie destinada a cultivos de cereales en la presente campaña, 156.000 hectáreas, es similar a la media de los últimos cinco años. Disminuye en 4.200 las hectáreas de secano, un 3% respecto a la media, hasta situarse en las 133.000 ha. Por el contrario, en regadío, se ha incrementado en 3.900 el número de hectáreas, lo que representa un 20% respecto a la media de las últimas cinco, situándose en las 22.600 ha.

El trigo es el cultivo principal en superficie en esta presente campaña 2017/2018 con más de 68.000 hectáreas, si bien sigue una tendencia a la baja, habiendo disminuido su siembra en secano en torno al 10% con respecto a la media de las últimas 5 campañas. No así el trigo en regadío que experimenta un crecimiento en torno al 30% con respecto a la media. El cultivo de cebada se mantiene más o menos estable con casi 62.000 hectáreas en la provincia.

Desde la Alianza COAG-UPA valoran “el continuo esfuerzo del sector agrario de la provincia, cada vez más profesionalizado, más modernizado, que soporta un incremento constante en sus costes de producción, tanto en semillas, fitosanitarios, abonado, gasóleo, etc, pero que, como se constata, no se repercuten con el necesario incremento del precio de sus producciones agrarias”.