El objetivo de este plan de contingencia es el apoyo al pequeño y mediano empresario de la provincia y la reactivación de la economía, para lo que se buscaran el apoyo de asociaciones y entidades

El equipo de gobierno de la Diputación de Zamora ha comenzado a perfilar una hoja de ruta dentro de sus competencias para conseguir amortiguar las consecuencias socioeconómicas que dejará el COVID-19 en la provincia.

Por esta razón, el presidente de la Diputación Francisco José Requejo y el vicepresidente primero, José María Barrios, están sentando las bases para “poner en marcha un comité de contingencia que planifique las medidas que se adopten en el futuro. De esta forma podremos estar preparados para llevarlas a cabo de forma inmediata una vez que volvamos a la normalidad social”, indicó Requejo.

Esta actuación pasa por crear un comité en el que estará representada la institución provincial por el presidente de la Diputación, Francisco José Requejo, el vicepresidente segundo, Jesús María Prada, y el diputado del Área de Desarrollo Económico, Emilio Fernández, además se integrarán en ese comité miembros de las principales organizaciones empresariales de la provincia.

Las previsiones que maneja la Diputación es que las reuniones comiencen a realizarse, a través de videoconferencia, a partir del próximo lunes 30 de marzo. En estas primeras reuniones se podrá debatir la inclusión de otras asociaciones o entidades pertinentes para que participen en el objetivo de este plan de contingencia: el apoyo al pequeño y mediano empresario de la provincia y la reactivación de la economía.

“Nuestro primer apoyo y esfuerzo va dirigido a colaborar en esta situación de emergencia nacional con todas las herramientas que disponemos, lo que también supone poner en marcha mecanismos que puedan ayudar a mantener los empleos, a apoyar a los autónomos y a los empresarios y, en definitiva, al tejido productivo como principales motores de esta provincia”, aseguró el presidente de la Diputación, Francisco José Requejo.