La Gerencia Territorial de Servicios Sociales ha ordenado el cierre con carácter temporal de la residencia Virgen de Begoña, de Toro, ante las deficiencias detectadas en una inspección llevada a cabo esta misma semana.

La Junta de Castilla y León aduce que el centro estaba incumpliendo de forma “grave” la ratio del personal que se ocupaba de forma directa de los ancianos y  se había detectado, además, “un deficiente mantenimiento de las instalaciones”.

Los doce residentes que había actualmente en la residencia, de titularidad privada y sin plazas concertadas, han sido realojados en otros centros de la provincia de Zamora, concretamente en Zamora, Benavente y Monfarracinos.

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, explicó que el centro permanecerá cerrado hasta que se solucionen las deficiencias detectadas.

En este sentido, precisó que la Junta de Castilla y león realiza de forma habitual inspecciones en centros de atención a mayores, unas 1.200 al año en el conjunto de Castilla y León, 115 en la provincia de Zamora. Isabel Blanco señaló que “las inspecciones funcionan” y cuando una residencia no funciona de manera adecuada “lo primero es el bienestar de los residentes”.

La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades lamenta los inconvenientes ocasionados por esta circunstancia, tanto a los usuarios como a sus familias, y reitera “su preocupación y compromiso con el cuidado de las personas mayores”.

Según los datos ofrecidos por la Junta de Castilla y León, en la comunidad existen 703 centros de mayores, 195 de titularidad pública, con más de 47.000 plazas. En la provincia de Zamora el número de plazas en residencias es de 4.338 distribuidas en 64 centros.