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El Consejo de Gobierno ha aprobado este jueves la contratación de medios aéreos, con cuadrillas helitransportadas (Elif A y B), para bases situadas en las provincias de León, Salamanca y Zamora, por importe de 4.450.487 euros. Se trata de 9 cuadrillas, con un total de 59 trabajadores, que operarán desde las bases de Camposagrado, Bodón y Villardeciervos.

Cada base dispondrá de dos cuadrillas ELIF A para peligro alto de incendio y una cuadrilla en época de peligro medio. Todas las cuadrillas estarán equipadas con vehículos todoterreno, herramientas y equipos de protección individual (E.P.I.). Las cuadrillas ELIF A son las helitransportadas que realizan labores de extinción, compuestas por un técnico y al menos cinco especialistas. En los contratos aprobados hoy, serán 8 trabajadores para la base de Camposagrado, seis para El Bodón, y siete para la base zamorana de Villlardeciervos.

Actúan, con carácter general, en época de peligro alto de incendios. Su forma de funcionamiento es permanecer en las bases de helicópteros y salir ante el aviso de incendios de forma inmediata.

Las cuadrillas ELIF B son las helitransportadas compuestas por cinco miembros (cuatro peones y un capataz) que realizan fundamentalmente trabajos preventivos de incendios en la provincia a la que están asignados durante la época de peligro medio y bajo, aunque su misión prioritaria es la asistencia a incendios con el helicóptero, si está en la base, o por tierra, cuando el helicóptero no está disponible.

La distribución del presupuesto de casi 4,5 millones de euros entre las bases es la siguiente: Camposagrado, en León, 1.536.685 euros; El Bodón, en Salamanca, 1.192.740 euros; y Villardeciervos, en Zamora, 1.721.062 euros.

Las cuadrillas helitransportadas constituyen un elemento fundamental en el operativo de incendios forestales por su rápida y especializada actuación en la extinción de los mismos y por la importancia del trabajo preventivo que realizan fuera de las épocas de mayor riesgo de incendios. En todos los casos las cuadrillas deberán estar preparadas para embarcar en los helicópteros en menos de cinco minutos, y para acudir a los incendios por otros medios cuando no existe disponibilidad de helicóptero fuera de la época de peligro alto.

Con independencia de la tarea principal de extinción de incendios forestales y siempre que no sea necesaria su intervención, las cuadrillas deberán llevar a cabo, en época de peligro alto de incendios, durante los periodos de permanencia en las bases, trabajos de entrenamiento y formación especializada en extinción, de arreglo, orden y limpieza de la base. Fuera de la época de máximo riesgo, está prevista la realización de tratamientos selvícolas, su participación en quemas controladas y otras tareas que los Servicios Territoriales estimen prioritarios de la provincia donde se ubique la cuadrilla.