La junta inicia una campaña para controlar la avispilla del castaño en Zamora

Se ha detectado en uno de los árboles plantados este invierno en Sejas de Aliste

La Junta de Castilla y León, a través del Servicio Territorial de Medio Ambiente, va a iniciar en los próximos días la suelta del parasitoide Torymus sinensis en la provincia de Zamora para el control de la avispilla del castaño, siempre teniendo en cuenta la meteorología y la evolución de estos árboles. La suelta del Torymus sinensis se realiza como estudio previo para determinar su empleo como medio biológico de control para la lucha a gran escala contra dicho insecto, según informa la administración regional.
La colaboración de los castañicultores es fundamental para frenar, o al menos retrasar, la llegada de la avispilla del castaño que no solo tiene una dispersión natural desde áreas ya infestadas. Las plantas compradas con origen de Galicia o Portugal tienen un grave riesgo de estar contaminadas, como una vez más se ha comprobado con la aparición en el día de ayer de una agalla de avispilla del castaño en uno de los plantados este invierno en la localidad de Sejas de Aliste. Es muy importante la revisión esta primavera de todos los castaños que se hayan plantado este invierno, con el fin de detectar la aparición de agallas, para su posterior destrucción, avisando previamente al Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora.
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente, en colaboración con el Ayuntamiento de Hermisende, ha gestionado la adquisición y suelta del parasitoide Torymus sinensis, tras la detección de un foco de avispilla del castaño en 2018 en varias plantaciones y sotos de Hermisende, San Ciprián de Hermisende, Castromil y La Tejera.
Además, la Junta está desarrollando una campaña de información destinada a particulares y propietarios para comunicarles el estado de los trabajos y las recomendaciones de gestión en los sotos en los que se realizan dichas sueltas que, por el momento, solo la Administración puede llevar a cabo.
Los trabajos vinculados a este programa se iniciaron en la provincia en marzo, cuando el personal de la Consejería comenzó a elaborar un seguimiento del estado fenológico de los castaños. Además, los agentes medioambientales participaron el pasado mes de abril en una jornada formativa orientada al control y suelta del parasitoide.
Esta plaga está presente en Castilla y León desde 2015, cuando se detectó en el norte de Burgos. Posteriormente, en 2017, se manifestó en sotos de la comarca leonesa del Bierzo. En 2018 se localizaron focos estables de avispilla del castaño en la zona zamorana colindante con Portugal, así como en la provincia de Ourense. Además, también fueron interceptadas y destruidas partidas de plantas con avispilla en la provincia de Ávila.