Una inoportuna tormenta de verano deslució este sábado la exhibición de la Patrulla Acrobática Paracaidista, que tuvo que recortar el programa previsto.

Aunque el primer salto, protagonizado por tres paracaidistas, se realizó con unas condiciones meteorológicas óptimas, lo cierto es que en unos pocos minutos se desató una espectacular tormenta de viento y lluvia que hizo que los siguientes paracaidistas ya tuvieran que sobrevolar la zona y aterrizar en medio de un intenso aguacero.

Mientras el público corría a resguardarse donde podía de la lluvia, los técnicos de la PAPEA estimaron que las condiciones para terminar el programa de saltos no era el correcto y decidieron poner punto y final a la exhibición impidiendo el sato de los dos últimos paracaidistas, que tenían previsto descender en una formación de espejo.